Google+ Followers

domingo, 8 de abril de 2012

JUAN ROIG

(Diario de Cádiz el sábado 17 de marzo de 2012)

Le conocí fugazmente en 1996, en Castellón, cuando su empresa no era ni el diez por ciento de lo que es hoy. Se trataba de una pequeña cadena local de supermercados, pero su política empresarial, la que le ha llevado a convertirse en el primer distribuidor de alimentación del país, era ya la misma, y la fidelidad a sus propias ideas le han proporcionado un éxito incomprensible para quienes piensan que, inmersos en la terrible crisis económica, que hace caer empresas a miles, no se puede crecer.

Su hermano Fernando, con el que tuve mas trato al estar ambos en la patronal del azulejo, es el Presidente del Villareal, club que, como todos los aficionados conocemos, cogió en segunda división B y lo ha llevado a la Liga de Campeones europea. Es el propietario de una azulejera que destaca entre las más importantes de España. Ambos hermanos tienen unas ideas muy similares como empresarios y son aplicables tanto en el ramo de la alimentación, como en el azulejo, o un club de fútbol.

Se llaman: austeridad (eliminación de gastos superfluos e innecesarios, cada euro empleado debe ser productivo, reinversión de beneficios); trabajo en equipo (dirección y empleados unidos en un mismo objetivo, sus empresas tienen convenios propios, en cuya negociación no se pierde ni una hora, todos los empleos son fijos); competitividad en sectores de por si muy competitivos (duras negociaciones con los proveedores, a los que a su vez hace mas grandes, escaso margen de beneficio, sinergias aprovechadas al máximo, escasísimo absentismo, atención personalizada y eficaz al cliente).

Juan Roig habla poco en público, prácticamente una vez al año, al presentar los resultados de su empresa, pero siempre dice cosas importantes. El pasado año de 2011, el más duro de la crisis por ahora, ha creado veinte (20) empleos diarios. Cuenta ya con setenta mil (70.000) empleados y, hagan Vds. la prueba, yo la he hecho, pregunten a cualquiera de ellos sobre su grado de satisfacción en la empresa. No les digo la respuesta, pero se la imaginan.

Tampoco les digo, y creo que también lo intuyen, que el papel de los sindicatos en estas empresas es poco significativo. Sin poder asegurarlo al cien por cien, pero creo que la figura del liberado sindical tampoco existe o lo es de forma muy limitada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario