Google+ Followers

viernes, 10 de julio de 2015

GRECIA



           Cuando escribo este artículo, el final de la crisis griega, y europea, no ha tenido aun su desenlace. Podemos intuirlo, tras el inútil y absurdo referéndum celebrado el pasado domingo 5 de julio, pero hay algo que es más preocupante para nosotros porque puede contagiarnos: el populismo.
 Charlatanes de feria, sin base alguna, haciendo promesas incumplibles. Lo mismo da prometer 72 huríes para conseguir, nada menos, que jóvenes conversos al Islam entreguen sus vidas, que el paraíso terrenal de justicia social, bien estar, asistencia médica gratuita y universal, y enseñanza gratis total y todo eso sin pagar impuestos, y jubilaciones cada vez más tempranas y…lo que quieran, con tal de que me den el poder, que luego ya me encargaré yo de administraros.
En Grecia han tenido de todo y a precio muy barato, han ido incrementando la deuda, llevan ya dos rescates y han pedido el tercero, los impuestos no se pagaban, la jubilación era muy temprana, especialmente en los funcionarios y había, y hay, muchísimos funcionarios. No tienen dinero y reabren la Televisión pública, órgano fundamental de propaganda del populismo. He oído opiniones autorizadas que hablan de un “estado fallido”. La consecuencia de tantos y tan malos gobiernos la pagan, como siempre, las clases medias, las que sostienen al Estado y que en estos casos tienden a su desaparición.
Alexis Tsipras, Primer Ministro Griego, líder del partido  ultraizquierdista Syriza, está llevando las negociaciones con los organismos acreedores, desde la arrogancia y el aplauso de un 36 por ciento del electorado griego (60 por ciento del 60 por ciento de electores que fueron a votar), de la ultraizquierda mundial, desde Maduro a Pablo Iglesias, y de los euroescépticos como Marie Le Pen.
Amenaza el griego con una aproximación a Rusia, lo que pone más nervioso a Barack Obama que a los propios europeos, aunque Rusia, en el terreno económico no está para tirar cohetes. Esas son sus armas, el aplauso de los extremistas y la amenaza del cambio de bando político, no el “corralito”, ni la situación desesperada de los jubilados griegos, la falta de medicamentos y alimentos, el paro, o la inflación.
Muchos españoles albergan la vaga esperanza de que la experiencia griega nos sirva de vacuna contra los populismos. Perdamos  cualquier ilusión. Eso no pasará. Los populismos manejan como nadir la propaganda y ya están vendiendo como un sonoro triunfo el “no” del 36 por ciento el electorado griego, y la firmeza en las negociaciones de Tsipras, aclamado en la Cámara europea por extremistas y euroescépticos.
Lo peor es que muchas personas los ven como la salvación, como el remedio de situaciones personales complicadas a las que aun no ha llegado la salida de la crisis y la recuperación económica. De ahí salen  fundamentalmente sus electores, esos y los despechados por cualquier otro partido político, los defraudados por los políticos a los que votaron, en una palabra, el voto de todos los descontentos.
El populismo mantiene a los Castro en Cuba, Chaves/Maduro en Venezuela, aupó a Hitler y Mussolini al poder  y está llevando a Grecia a la quiebra. Da igual que sea de derecha o izquierda, los extremos se tocan, se complementan y juntos son la ruina de naciones enteras, cuando no el estallido de conflictos armados. Están Vds. avisados, aunque no sirva de nada.                         

4 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Sí sirve de algo, Jaime, y por eso conviene que sigas insistiendo!!!! ¡¡¡¡Ánimo!!!! Otro abrazo fuerte. Paco

    ResponderEliminar
  2. Es cierto, es realmente así, pero, ¿y cómo hemos llegado aquí?

    Recordemos el final de la etapa felipista del PSOE, que nos dejó en la ruina económica, con el 22% de paro y saturados de corrupción hasta las cejas. Llega luego el PP de Aznar, tan denostado aún por el PSOE porque, va, y nos saca de la quiebra y deja las arcas llenas y el paro en torno al 8%. Y mientras, sólo en aquel PSOE podrido y debilitado, es posible que crezca y llegue a liderarlo, un trepa de partido, un charlatán de feria llamado Zapatero, (¡cómo estarían de mal y de podridos como para que semejante “fenómeno” fuera lo menos malo que tenían para liderarlos).
    Un don nadie que tenía muy claros los dos principales axiomas del PSOE, el primero: «¡El fin (el poder) justifica los medios!», y el segundo (que es su principal medio): ¡«¡Tú calumnia, que algo queda!». Y con ellas se inicia lo que yo llamo (¡le duela a quien le duela!) la campaña del PSOE de idiotización de su propio electorado, único medio de que luego este, transformado ya en masa de “tontos útiles”, apoyen a ciegas las paridas de semejante “lider”. ¡Y les funcionó! Cerraron filas y le apoyaron en bloque. Así que ahora que no nos cuenten que todo fue culpa sólo de Zapatero; lo fue y lo sigue siendo de TODO el socialismo en pleno. Y que, además, sigue en la misma línea.

    Y así, con esa calidad de militante desinformado y sometido a la ciega militancia, ya se pueden orquestar las movidas callejeras como la del petrolero Prestige y más tarde la de la vil manipulación del atentado de Atocha (para ellos no hay muerto que no sirva de medio aprovechable para su causa electoralista). En 24 horas se acusa al gobierno de mentir por no descartar aún la posible intervención de ETA y se le acosa cuando aún está recogiendo muertos y heridos, para que dé una respuesta ¡ya!

    Y se da el vuelco a las elecciones, y ya en la presentación del nuevo presidente Zapatero, creyendo que el micrófono está cerrado, confiesa públicamente a todo el país que no tiene ni idea de economía: “No te preocupes, eso te lo enseño yo en dos tardes”, le dice el iluminado de al lado. Y así nos fue.

    Y a partir de aquí, en lugar de gobernar, se utilizaron desde el primer día los medios del gobierno, para la constante campaña electoralista en beneficio exclusivo del PSOE, que se dedicó de lleno a hacer oposición de la oposición, dándole cada día más vueltas al ¡«Tú calumnia, que algo queda!», y a continuar con la campaña de idiotización de SU electorado, que tan buen resultados le ha dado, hasta el extremo de que llegan a apoyarle incluso en la inexistencia de la crisis que nos lleva donde ya todos sabemos: el país arruinado a punto del rescate y otra vez al 25% de paro.

    Y de ahí ya a la mayoría absoluta del PP, pero fijémonos que incluso antes de la toma de posesión del nuevo gobierno de Rajoi, la izquierda, que ya viene rodada con la inercia de jalear la calle contra el PP durante el desgobierno del zapaterismo, y gracias a la eficacia de sus campañas de autoidiotización, sigue rodando imparable y desde el día siguiente a la victoria por mayoría absoluta del PP ya hay manifestaciones violentas ante las sedes del partido.

    Y con esta masa de tontos útiles precocinada por el PSOE, a la que se suma el resto de la izquierda por si algo se pesca a río revuelto, ahora llega PODEMOS, que con verborrea populista-comunista-chaviano-volivariana, acaba de idiotizar a algún despistado más y aglutina además a otros sectores de descontentos por la crisis y va, ¡y adelanta al PSOE por la izquierda!

    Y ahora ya, ni con el escándalo de los ¡golfos! de Grecia, tan del gusto de los golfos comunistas de PODEMOS, esta masa de tontos útiles y de votante idiotizado, más los descontentos de los desaciertos del PP, volcado sólo en lo económico, pero con una nula campaña de información didáctica, no hay quien nos saque del marasmo que se nos avecina.
    Pues sí, yo también soy pesimista. Pero pienso pregonar todo esto en voz bien alta cada vez que pueda.
    Saludos, Fico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Fico por tu acertado análisis. Es cierto todo lo que dices y nuestro empeño, no ya para nosotros, pero si para nuestros hijos y nietos, debe centrarse en EVITAR LA CATÁSTROFE: EL TRIUNFO DEL POPULISMO,
      Sin embargo ambos somos pesimistas y, voy a decir algo políticamente incorrecto: en un país, el nuestro, donde el abandono escolar es escandaloso y los indices en educación están a la cola de todos lo países civilizados, es decir en una sociedad inculta y en paro los populistas nadan en su salsa. La culpa no es de esa sociedad despojada de educación y trabajo, la culpa es de los políticos que lo ha propiciado. El pesimismo está más que justificado.
      P.E. Por favor hazme llegar por el medio que creas oportuno tu teléfono. Gracias.

      Eliminar
  3. Vuelves a tener razón Jaime, pero habrá que tener en cuenta que durante todo el periodo democrático que llevamos, la única ley de enseñanza que ha habido en vigor en España durante más de 30 años, ha sido la socialista. Ese es otro de los medios que utilizan para alcanzar sus fines: la desinculturación del país, para que así sea más fácilmente manipulable. Fico.

    ResponderEliminar