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sábado, 23 de agosto de 2014

ASESINOS YIHADISTAS



      El asesinato del periodista norteamericano James Foley por terroristas yihadistas, grabado y difundido en un vídeo, muestra la verdadera cara de estos asesinos, que no alcanzan la categoría de seres humanos. Ha tenido que ocurrir este desgraciado hecho para que algunos dirigentes políticos mundiales, hasta ahora indolentes ante tanta barbarie, se movilicen para tratar de erradicar al Ejército Islámico.

      Casi dos años secuestrado por sus asesinos, un intento fallido de rescate por una unidad de élite del ejército estadounidense, que se ha sabido ahora, y el olvido. Hasta que el macabro vídeo recorre las redes sociales y las televisiones de todo el mundo.

      Desgraciadamente no se trata de un hecho aislado. Estos criminales, con nombres distintos, Al Qaeda, Boko Haram, Ejército Islámico, Brigadas Islamistas Internacionales, o el que les convenga en cada caso, nos sorprenden prácticamente cada día con actos de extrema crueldad, como el rapto y violación de cientos de niñas, o el asesinato con decapitación o crucifixión de cientos de personas cuyo único crimen es tener otras  creencias religiosas, sean kurdos, cristianos, yasidíes o cualquier otra que no sea aceptable para ellos.

      Occidente, nuestra civilización judeo – cristiana, que de tanto mirarse el ombligo está abocada a desaparecer, hace gala con frecuencia de un papanatismo desesperante. Creyó a pies juntillas en las “primaveras árabes” y ya estamos viendo en qué han quedado aquellas “esperanzadoras” revueltas estudiantiles convocadas por las redes sociales, que iba a traer la democracia, nuestra deficiente democracia, a esos pobres pueblos sometidos a las dictaduras de Gadaffi, Sadam Husein, Ben Ali, o Mubarak.

      A pesar de la experiencia, a punto se ha estado de eliminar a  Bashar  al-Asad, el dictador sirio, que sigue combatiendo contra milicias de Al Qaeda. La guerra contra el yihadismo en el Sahel está siendo librada con escasa ayuda occidental, solo norteamericanos, como siempre, franceses y una pequeña aportación española para frenar los intentos de los terroristas de llegar a Marruecos y Argelia.

      Mohamed VI y Bouteflika son, hoy por hoy, los mejores defensores del flanco sur europeo, y es de esperar que a ningún preclaro político occidental se le ocurra moverles la silla. Más bien al contrario, necesitan de la ayuda, militar y humanitaria, de los países que nos jugamos el futuro, aunque sea por nuestro puro egoísmo. Ayuda militar y ayuda humanitaria, porque estas guerras tan crueles causan muerte y miseria a muchos seres inocentes, muchos millones de refugiados en Siria, Mali, Irak, Palestina que necesitan, por una parte, que Occidente se vuelque con ellos facilitándoles todo lo que necesitan, mientras, al mismo tiempo,  se refuerzan las bases Aeronavales norteamericanas de Kenitra (Marruecos) o la nuestra de Rota.

      El papanatismo también tiene sus distintos grados y hay partidos políticos, movimientos y hasta personajes públicos que siguen ciegos ante la evidencia y aun toman partido hacia grupos terroristas como Hamas, confundiendo al pueblo palestino, que sufre y muere, con quienes les utilizan como escudos humanos. Todo el apoyo y ayuda a la causa de la paz entre los pueblos, toda la ayuda a los millones de víctimas de la sin razón y el fanatismo, pero al mismo tiempo todo el rigor en los juicios, toda la dureza de medios hasta donde sea necesario para erradicar la barbarie.                                                   

      La violencia de los terroristas del “Estado Islámico” no conoce límites y llama la atención un hecho importantísimo, diría que transcendental para el futuro de Europa: la incorporación a las filas terroristas de esos nuevos ciudadanos occidentales, segundas y terceras generaciones de emigrantes, nacidos ya en países europeos, ellos y sus padres.

      Cada vez con más frecuencia, las policías occidentales, detienen a yihadistas, captados a través de redes sociales y mezquitas, de regreso de sus experiencias en guerras civiles en Siria, Irak o Egipto, o actividad terrorista en el Sahel. Terroristas, insisto, nacidos en Europa pero absolutamente fanatizados, como parece ser el caso del tal John, el Beatle, autor material de la decapitación del periodista Foley.

      Por obvio, no insistiré en el hecho cierto de que la inmensa mayoría de musulmanes son personas honradas y pacificas, aunque no comprendamos o compartamos algunos de sus comportamientos, en especial lo referido a la situación de la mujer, y que son estas minorías violentas las que interpretan sus preceptos religiosos  de forma fanatizada. Minorías que ya componen un grupo de más de 80.000 asesinos, de los que unos miles son europeos, pocos aun, pero creciendo.

La paradoja es que, mientras en Barcelona se va a construir la mayor mezquita de Europa, donde ya hay muchas, grandes y pequeñas, públicas y clandestinas, en los países musulmanes no solo no se puede construir una iglesia de cualquier otra religión, sino que los fieles de otras creencias religiosas son masacrados. Y seguimos, salvo excepciones muy pequeñas, sin tomar nota de lo que está pasando. Proponiendo alianzas de civilizaciones que el Corán prohíbe expresamente.

      Muhamar el Gadfi, en una visita a Italia poco antes de su muerte, lo dijo muy claro: la invasión islamista de Europa, esta vez, está siendo pacífica, demográfica. Mientras los europeos apenas tienen hijos, nuestras familias son muy numerosas. Así está siendo. Ya no es el atentado terrorista como el 11M en Madrid o el 7J en Londres en 2005, ahora se trata de aportar terroristas europeos a las guerras del Estado Islámico. Ya llegará la hora de combatir también en Europa.

      Si los partidos políticos occidentales, de cualquier ideología, no son conscientes de donde está el verdadero enemigo común, y ponen los medios para combatirlo, la supervivencia de nuestra cultura occidental tiene los días contados. Nosotros, nuestra generación, no lo verá, pero las próximas desde luego si, salvo que hagan algo por evitarlo, pero pronto. 

5 comentarios:

  1. Muy interesante, oportuno y delicado el asunto tocado en esta "Quinta Columna". Estoy de acuerdo en casi todo. Este "casi" se refiere a ese comentario de que "Mohamed VI y Bouteflika son, hoy por hoy, los mejores defensores del flanco sur europeo". La parte cierta de esto es que se necesita poco esfuerzo para ser defensor del flanco sur europeo, dada la cantidad y calidad de amenazas que se cierne sobre Occidente. Lo que me parece a mí, si es que conozco en algo el carácter marroquí, es que lo que pretenden con esta actitud es eso que dices y con lo que no estoy de acuerdo: que Europa les ayude con material militar, económica y privilegios comerciales a cambio de un tira y afloja, según convenga, en la supuesta protección de nuestro flanco sur. Y esto no me lo invento, lo estamos viviendo con el comercio de los inmigrantes ilegales de allende el Sahara. Gracias, Jaime.

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    1. Lo que dices es verdad, pero que nos "sobornen" o se aprovechen de esa situación geográfica, nos gustará más o menos (más bien menos), pero si Marruecos y Argelia caen en manos de los yihadistas, ya puedes imaginar lo que duraría Al Andalus.
      Pretendo llamar la atención sobre el papanatismo de los políticos europeos que no ven, o no quieren ver, la extrema gravedad de la situación que describo. Andas discutiendo de políticas migratorias sin ponerse de acuerdo y sin ver el problema de fondo: el gigantesco caballo de Troya que nos están colando.
      Hay que defender y socorrer a estas pobres gentes y ayudarles a salir adelante EN SUS PROPIOS PAÍSES, haciéndoles posible una vida en paz (defenderlos contra el fanatismo) y próspera en lo social (no quitandoles sus recursos naturales, sino invirtiendo en su desarrollo).
      Si no lo hacemos así, esto irá a más y peor. Ojalá me equivoque.

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  2. Muy cierto, Jaime, hay que plantarles cara ya, sin complejos. Pero hay demasiados intereses económicos en juego. Para empezar habría que preguntarse quién y por qué nacieron estos grupos, quién los apoyó, entrenó y financió. Y por otra parte hay que mirar lo que ocurre en ese mismo flanco sur. Mira este artículo: "La ayuda al terrorismo en el Sahel planea sobre la monarquía marroquí" DOMINGO 17 DE AGOSTO DE 2014 ...Servicios de inteligencia estadounidenses investigan la participación de oficiales de alto rango del ejército marroquí en el apoyo a grupos terroristas activos en la región del Sahel, entre los que se encuentra el Movimiento Yihad y Unidad, que recibe grandes sumas de dinero obtenidas del narco marroquí.
    Según una información del portal argelinoelmaouid.com, fuentes de la investigación estadounidense han confirmado la existencia de un acuerdo entre los barones de la droga marroquíes y dirigentes de los grupos terroristas activos en el Sahel, para garantizar la seguridad en la ruta que traslada los estupefacientes desde Rabat hasta el desierto del Sahel.... O este otro del 22 de Julio 2014: Durante sesión parlamentaria conjunta del lunes, Hamid Chabat pidió al secretario general del gobernante Partido Justicia y Desarrollo, Abdellah Benkirane revelar la naturaleza de los presuntos vínculos de su partido con el ISIS para el público.
    Hamid Chabat también pidió Benkirane aclarar si tiene alguna conexión con el frente Al-Nusrah, que es una rama de las operaciones de Al-Qaeda en Siria. ....
    Demasiados intereses por parte de todos y ya se sabe....poderoso caballero es don dinero.
    Saludos y adelante. M.



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    1. Sobre los orígenes de estos grupos, una parte importante de la ayuda que recibieron en sus inicios, como se sabe, corresponde a USA, y otros países occidentales que apoyaron a los guerrilleros afganos islámicos (muyahidines) contra los rusos en 1978.
      Osama bin Laden, fue adiestrado y financiado por los servicios secretos norteamericanos y ya sabemos el giro que tomó Al Qaeda y el final de su líder.
      La guerra de Irak para derrotar a Sadm Husein, el apoyo a las "primaveras árabes"....hacen incontables los graves errores occidentales respecto a este monstruo que está dispuesto a acabar con sus progenitores.
      La idea sería enmendar, o al menos minimizar, tantos errores y acabar con el monstruo.
      Respecto a Marruecos, tambien es sabido que el yihadismo esta presente en muchas capas de la sociedad marroquí e incluso en sus Fuerzas Armadas, y no digamos en el narcotráfico que le financia, pero precisamente por eso, nos conviene, como objetivo seguro de los terroristas que somos, que Mohamed VI los tenga bajo control (aunque todo es relativo y no hay garantías a largo plazo).

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  3. En Onda Cero entrevistaron al presidente de las comunidades islámicas de España, Sr. Tatary. Evidentemente él defendió el Islam como una religión de paz, amor y misericordia. No dudo que entre sus fieles haya miles de personas que sean amantes de la paz, capaces de amar al otro y de ser misericordiosos. Me llamó la atención cuando un contertulio le dijo que no había escuchado una condena de los actos de matanzas contra los cristianos y las otras minorías.
    El Sr. Tatary afirmó que si que habían enviado comunicados a la prensa, pero que ésta no daba la debida publicidad. Le dijeron que podían haber convocado alguna rueda de prensa ante las cámaras de TV, alguna manifestación, etc. El se reafirmaba en que habían enviado comunicados.
    El motivo de que no exista una denuncia clara y radical es: La financiación. Les financian los países del Golfo.
    Sobre la financiación de estos grupos radicales en el Magreb y el África Subsahariana existe un libro, de la periodista Beatriz Mesa, corresponsal de COPE en Marruecos. Se titula La falsa Yihad. Habla de la financiación gracias al narcotráfico.
    Pienso, como tú, en el papanatismo de los gobiernos occidentales. Siempre con miedo a que se ofendan los violentos. Miedo a la opinión pública, que se queja de que se intervenga militarmente en la ayuda de los perseguidos. Importan mucho los votos, las vidas de estas gentes no importan tanto.
    Está creciendo el radicalismo en todos estos países (y en el interior de los nuestros). Me río yo de la "alianza de civilizaciones" ¡menuda ocurrencia! Por no hablar de la "primavera árabe". Cuando ha caído un dictador ¿han conseguido la democracia?
    El fin de la civilización occidental puede estar cercano, en unas décadas o un centenar de años. Tenemos todos los ingredientes: vivimos en la comodidad, todo está bien, todo se justifica, el consumo, de espaldas a la realidad del mundo, el alcohol, las drogas, la promiscuidad sexual, la corrupción política, la pérdida de la familia como base de la sociedad, el no respetar la vida ni en el nacimiento ni en la ancianidad, baja natalidad, poca relaciones vecinales, individualismo.
    Denostamos a las fuerzas de seguridad y el orden. Al final nos convertiremos en una sociedad débil. Los valores cristianos, que son sus cimientos, están amenazados. Si no nos ponemos las pilas, otros vendrán a edificar sobre nuestros escombros, sobre nuestras ruinas. Y nos impondrán, sin apenas darnos cuenta, sus valores.
    Es una realidad que las civilizaciones nacen, se desarrollan, se estabilizan, quizás dominan, pero llega un momento en que la corrupción en sus gentes y gobernantes se hace patente, se debilitan, haciendo que otros tomen su lugar, muchas veces a la fuerza, e imponen sus valores y formas de entender la sociedad, la religión y la vida.
    Con todo esto, no quiero olvidar de que los cristianos también las hemos hecho bien gordas. También hemos sido radicales, fundamentalistas, excluyentes. Pero hemos avanzado. Quizás hemos logrado el nivel que vivimos gracias a que nos quitamos el yugo del absolutismo y también, hay que decirlo, de épocas no muy lejanas en que la Iglesia era omnipresente.
    La pena es que el radicalismo de diez personas puede dominar por el miedo a mil personas amantes de la paz. Quizás por las ardientes soflamas y mentiras, llevarlas a creer que la violencia es el único camino y que hay que eliminar a los que no piensan o creen como ellos.
    Tengo la esperanza de que un día la Verdad será luminosa, la esperanza de que Dios reinará y desaparecerá todo el mal, aunque hayan de pasar generaciones y generaciones, la esperanza de que un día cristianos, judíos, musulmanes, budistas, induistas, ateos, etc, podamos expresar libremente nuestra fe en todo lugar sin que nadie se sienta ofendido ni atacado.
    Tengo esperanza que un día los musulmanes amantes de la paz y misericordiosos, seguro los hay a millones, puedan convencer a los radicales que su violencia está en contra de los deseos de Dios, hacedor de todo lo visible e invisible.
    Un abrazo F.

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