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miércoles, 14 de junio de 2017

EL EJÉRCITO EN LAS RAMBLAS

Publicado en el diario La Razón el miércoles 14 de Junio de 2017

       

                    EL EJÉRCITO EN LAS RAMBLAS

         Dios no lo quiera, ojalá el Gobierno español no se vea en la tesitura de decretar el nivel de alerta 5, el máximo previsto en nuestra normativa de seguridad.

         En esta lucha contra el terrorismo yihadista, ese enemigo que nos ha llevado a la tercera guerra mundial, el protagonismo defensivo solo corresponde a las Fuerzas Armadas cuando los responsables de defendernos del terrible enemigo, estiman que se ha llegado a una gravedad extrema de la situación, cuando tienen la casi certeza de un atentado inminente y masivo, del que siempre se desconoce el lugar, la hora y las siempre imprevisibles y terribles consecuencias.

         Algunos países europeos que han sufrido más recientemente el zarpazo cobarde del terror, hace tiempo que decretaron el máximo nivel de alerta. Quien haya tenido ocasión de viajar a Italia, Bélgica o Francia recientemente, habrá podido comprobar (en Italia desde hace años) como militares patrullan, incluso con el uso de tanquetas, en aeropuertos y lugares de concentración masiva de ciudadanos y, por supuesto, instalaciones estratégicas como depósitos de agua potable, centrales eléctricas, etc.

Esa presencia del ejército en la calle es asumida por los ciudadanos con la mayor naturalidad, sabedores de que la misión de estos soldados fuertemente armados, con protecciones personales al máximo posible, es defenderlos de un más que posible ataque terrorista cada vez más imprevisible.

El terror ha descubierto armas baratas y difícilmente detectables como camiones, furgonetas o simples cuchillos de cocina, con los que cusan muertes y heridas de forma indiscriminada, en horarios de mayor afluencia y en lugares insospechados.

Decía al principio que ojalá no ocurra, que Dios no permita que nuestro país, España, se vea amenazado más de lo que ya lo está y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, junto con el CNI, recomienden al Gobierno, elevar al nivel máximo la alerta contraterrorista.

Entonces, si llegara el caso, veríamos a nuestros soldados de fuerzas especiales, de la Legión, de Infantería de Marina, paracaidistas y aquellos que ya han tenido la difícil experiencia de Afganistán, Líbano, Somalia y tantos otros lugares, donde la presencia militar española es altamente valorada, patrullar, a pie o en vehículos blindados, por la Castellana de Madrid, las Ramblas de Barcelona, los aeropuertos de más tráfico del Estado o estaciones de ferrocarril como Atocha o Sants.

         Aquí, en España, como en Italia o Bélgica, la presencia en las calles de nuestro ejército, lejos de inquietar, tranquilizaría a los ciudadanos, una tranquilidad siempre relativa y consciente del peligro, pero con un efecto, desde mi punto de vista muy positivo, la concienciación colectiva de que existe un enemigo común y peligroso contra el que todos debemos luchar, desde la prevención al enfrentamiento.

       Claro que héroes, como nuestro Ignacio Echeverria, no abundan, aunque conociendo bien a los españoles, no descarto nada.

sábado, 14 de mayo de 2016

C.N.I.

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 14 de Mayo de 2016

                Felizmente han terminado diez meses de secuestro para tres periodistas españoles, retenidos en algún lugar de la Siria bajo el dominio del DAESH, parece que no muy lejos  de Alepo.
Todos nos congratulamos del éxito de unas negociaciones que han salvado la vida de estos tres periodistas, pero no sería justo olvidarnos de quienes lo han hecho posible.
Desde la aparición en nuestras pantallas de las ejecuciones de periodistas occidentales a manos de los terroristas yihadistas en una repugnante puesta en escena planificada con detalle para causar el máximo terror a los espectadores, de negro cubiertos los asesinos y de naranja sus víctimas, pacas esperanzas caben de un final feliz.
Diez meses que se hacen eternos para las víctimas, sus familiares y amigos, pero también para quienes, por orden del gobierno, han llevado a cabo unas muy difíciles negociaciones.
Cuando un hecho así se produce, sean terroristas yihadistas o piratas somalíes sus autores, nuestro Servicio de Inteligencia, el CNI, entra inmediatamente en acción para lograr la liberación de los secuestrados en el menor tiempo posible, sea con una acción de fuerza o la negociación del rescate. Teniendo siempre presente que lo más importante es no poner en mayor peligro las vidas de los secuestrados.
La acción liberadora a tomar dependerá de las posibilidades de éxito de una u otra. En ambos casos, el trabajo de nuestros agentes de inteligencia no cesa en ningún momento hasta lograr el objetivo.
Acceder a los terroristas y a sus escondrijos para una acción de fuerza o una negociación es tarea complicada y arriesgada y, desde luego, quienes lo llevan a cabo son personas con una preparación muy especial.
Nunca sabremos sus nombres, ni conoceremos sus rostros, ni ellos podrán jamás contar a nadie lo arduo, difícil y arriesgado de su trabajo, ni de qué instrumentos se han servido para lograr la liberación, porque así debe ser.
Con que sepamos que están ahí, que velan por nuestras vidas y que son unos magníficos profesionales, para ellos es suficiente. Al menos démosles las gracias por hacer bien su trabajo.
 

sábado, 21 de noviembre de 2015

BARBARIE

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 21 de Noviembre de 2015

         No es solo salvajismo, atrocidad, bestialidad el significado de “barbarie”, también es ignorancia, incultura, inhumanidad, conceptos cada uno de ellos que darían para una tesis, pero claros y definitorios de lo que está pasando.

         No es fácil entender, no lo es para mí y para muchas personas,  como, tras tanta muerte y desolación, tantas muestras de dolor y de sentimientos de solidaridad en millones de personas que se unen a quienes han sufrido el desgarro salvaje del terrorismo, tenemos políticos españoles que hablan de imponer las leyes y la democracia como única acción a tomar para evitar que se repita una vez más, y van ya tantas, acciones terroristas como las de Paris, Madrid, Londres, Beirut, Casablanca, Túnez,  Nueva York…

         El consabido “no actuar en caliente” o “no hay que ponerse a su altura” y otras imbecilidades semejantes que por desgracia se oyen tan a menudo en tantas ocasiones, no son sino una excusa para no hacer nada, ni en caliente ni luego en frio cuando todo se olvida, y así hasta la próxima.

         El magnífico trabajo de los Cuerpos de Seguridad del Estado y los Servicios de Inteligencia son un arma defensiva fantástica y de gran eficacia, pero ya estamos viendo que los terroristas, que cuentan con el importante factor sorpresa, que no tienen prisa, que elijen el objetivo, el momento y la circunstancia, logran, para nuestra desgracia, causarnos importantes daños irreparables.

         Las acciones defensivas, exclusivamente defensivas, han salvado y seguirán salvando muchas vidas, pero no evitaran que cada vez con más frecuencia ocurran episodios como los 11M, 11S, o el 13N de Paris. A estos terroristas  les dan igual nuestras leyes, por duras que sean, ellos están dispuestos a inmolarse.

         Aun hay quien propone hablar con ellos. Solo una acción militar decidida y conjunta, de todos los países  amenazados por los yihadistas, sobre objetivos muy definidos como refinerías, campos de entrenamiento, instalaciones militares, y vías de suministros, junto con la acción policial y de inteligencia que ya se hace en nuestros países, podrían derrotar a esta barbarie.

           


sábado, 8 de agosto de 2015

ACABEMOS CON ESTO !!!

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 25 de Abril de 2015


          Que los seres humanos de este Siglo XXI nos estamos volviendo insensibles ante tanta violencia, ante tanta muerte como cada día vemos a nuestro alrededor, ya lo he escrito varias veces, pero lo que viene sucediendo en el Mediterráneo con los inmigrantes, o los diarios atentados del terrorismo en cualquier lugar del mundo, o el asesinato de un profesor a manos de su alumno, necesita que la humanidad entera, cada uno de nosotros,  reflexione y adopte las medidas necesarias, distintas sin duda para cada caso.

En una tertulia radiofónica, un periodista muy conocido en España, comentaba que el progreso de la humanidad ha hecho descender considerablemente la violencia. Seguramente este afamado comentarista no se ha molestado en contar las guerras abiertas que en este momento se producen en el mundo, ni los miles de muertos por el terrorismo casi a diario, ni las que se producen por la emigración o los millones de refugiados, que también es una forma de violencia.

Decía nuestro comentarista que el suceso del estudiante del instituto catalán era debido a un brote psicótico, un hecho aislado. Luego se ha sabido que el chico estaba siendo tratado por un psicólogo, que es aficionado a videojuegos violentos, que estaba en posesión de un auténtico arsenal de armas y proclamaba que había que matarlos a todos. Un hecho aislado, de acuerdo, y Dios quiera que así continúe siendo, pero rodeado de un ambiente de violencia verbal, física y virtual, y de una dejación por parte de sus educadores, principalmente de sus padres, que para nada constituye un hecho aislado, sino excesivamente frecuente.

           Cada una de estas distintas modalidades de violencia requiere una solución. En unos casos será combatir con todos los medios a los terroristas, o invertir sumas importantes de dinero en atender en sus países de origen a quienes se ven obligados a emigrar, o un mayor control en lo que ven y viven nuestros jóvenes, pero hay un factor común que evitaría, quizás, unas y otras: la recuperación por las sociedades, todas, las desarrolladas y las más pobres, de los valores morales que se han perdido, del concepto de la dignidad del hombre

sábado, 25 de julio de 2015

TURQUIA ENTRA EN LA GUERRA



               Un atentado contra un puesto fronterizo de Turquía, con el resultado de un militar muerto y dos heridos, ha sido el factor desencadenante de la entrada del país euroasiático en la guerra que algunos países occidentales mantienen con el Estado Islámico (DAESH) y que S.S. el Papa Francisco calificó como “una Tercera Guerra Mundial combatida por partes”, en su visita a Bosnia de junio pasado.

Trescientas detenciones simultáneas, de posibles terroristas yihadistas, kurdos y militantes de extrema izquierda (curiosa mezcla), han acompañado a los bombardeos de los cazas turcos sobre posiciones del DAESH en Siria que han causado 35 bajas.

Para que no quepan dudas de la implicación de Turquía en esta IIIGM, a lo anterior hay que añadir la autorización a los bombarderos norteamericanos para utilizar la base aérea de Incirlik, en el este de Turquía.

Hoy mismo, nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, García – Margallo, contaba en una emisora de radio que el avance territorial de los yahadistas es muy importante y lo ilustraba diciendo que en una reciente reunión de ministros de exteriores europeos, al iniciarse, el Estado Islámico ocupaba 100 Kms. de la costa de Libia y al terminar, la zona ocupada era ya de 200 Kms.

O los occidentales nos tomamos en serio, nuestros gobiernos y oposiciones políticas quiero decir, todos a una, esta IIIGM o pagaremos muy caro las consecuencias de su ceguera.

Mientras estos nuevos políticos, por llamarles de alguna forma, se dedican a quitar bustos del Rey Juan Carlos y fotos de su hijo el Rey Felipe, o cambiar nombres de pabellones deportivos, como si fuera lo más urgente del mundo, por ahí fuera, y aquí dentro, se está librando una batalla de la que depende nuestro futuro como civilización occidental y nuestras vidas.

Que un ataque al puesto fronterizo turco y la muerte de un militar haya “despertado” al gobierno turco, tan dubitativo hasta ahora, a pesar del atentado del pasado día 20  en la ciudad de Suruc, cerca de la frontera con Siria, que causó 31 muertos civiles, obedece, sin duda, a la presión de los militares turcos sobre su gobierno, hartos de la pasividad a la que tantos políticos occidentales nos tienen acostumbrados.

Muchos militares, turcos y no turcos, observan con indignación los flagrantes incumplimientos de las leyes, que los políticos no se atreven o quieren corregir.  Muchos militares, Servicios de Inteligencia y Fuerzas de Seguridad están hartos de advertir a sus políticos de los peligros de ciertos comportamientos de nacionales y extranjeros, en cumplimiento de su obligación de velar por la seguridad del país y protegerlo de sus enemigos externos e internos.

Lo que está pasando en Turquía, con el DAESH en su frontera, aun no lo vemos por aquí, pero solo digo aun. De no pararlos cuanto antes no se sabe si sus continuas amenazas de reconquistar Al Ándalus serán algún día realidad. Mientras nos entretenemos en pelearnos entre nosotros.

Estamos en “Alerta 4” por temor a un más que probable atentado terrorista, solo un escalón menos que la máxima alerta que ye tienen en países como Francia e Italia, con el Ejército en la calle protegiendo instalaciones y edificios estratégicos. Y aquí, nuestros políticos tocando el violón: “que este se pone corbata”, “que si la otra es lesbiana”, “que hay que cambiar tal nombre”, “que quien saca la bandera más grande”, “que vamos a suprimir las Misas” (a ver si se atreven a prohibir la llamada al rezo de los imanes desde el minarete, altavoces incluidos)…

Menos mal que Ejercito, CNI y Fuerzas de Seguridad no bajan la guardia. ¡¡Dios nos coja confesados!!

sábado, 4 de julio de 2015

GUERRA DE CIVILIZACIONES

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 4 de Julio de 2015


Se me acaban los calificativos para esos descerebrados que matan sin piedad,  de la forma más cruel, a cientos de seres inocentes, da igual en qué país, da igual de que religión o ideas políticas. No existe un motivo o causa objetiva que pudiera, de alguna forma, indicar a las fuerzas de seguridad la población a proteger. No se puede establecer un plan previo de seguridad. Únicamente una alerta permanente de los cuerpos de seguridad y servicios de inteligencia pueden, y de hecho lo logran, evitar masacres como la del viernes 26 de junio pasado.

Todavía nuestros dirigentes políticos dudan y son cobardes a la hora de tomar decisiones difíciles pero necesarias. El primer Ministro Francés, Manuel Valls habló de “una guerra larga” y “guerra de civilizaciones”. De inmediato la prensa internacional, los políticos de la oposición y la izquierda radical europea se apresuraron a descalificar sus palabras, le han llamado de todo hasta obligarle a desdecirse.

Para muchos todavía estamos en aquel invento maravilloso de nuestro Presidente Zapatero llamado “Alianza de Civilizaciones” que tantas muertes de inocentes ha evitado. Muchos no se han enterado que los terroristas no razonan, no quieren oír hablar de nada que no sea cortar el cuello a los infieles o poner bombas para causar cuantas más muertes mejor. Donde sea y contra quien sea, como en el triste viernes 26 pasado que parece ya tan lejano. 

Algunos jefes militares españoles y extranjeros, en contra de la opinión de sus dirigentes políticos, abogan por intervenciones en tierra en las zonas ocupadas de Siria e Irak, demostrada la poca eficacia de los bombardeos con drones y el poco apoyo occidental, al menos no el suficiente, a kurdos y sirios que los combaten cuerpo a cuerpo.


Demasiados prejuicios, miedos, cobardía e intereses políticos. Demasiado mirar para otro lado, no querer llamar a las cosas por su nombre, como ha hecho Manuel Valls. Mucha ceguera que nos lleva a muchos funerales, pero parece que todavía no son suficientes.

sábado, 23 de mayo de 2015

PARECE QUE ALGO SE MUEVE

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 23 de Mayo de 1015


         En columnas anteriores, con reiteración e insistencia, he escrito sobre dos cuestiones que son los problemas más graves y acuciantes de la humanidad: las masivas inmigraciones y el terror yihadista.
        También he criticado muchas veces la pusilanimidad de los gobiernos occidentales para abordar de forma seria, decidida y eficaz estos fenómenos, ya no tan nuevos, que tantas muertes de seres inocentes causan.
        Sin unanimidad y con diferentes grados de compromiso, algunos países occidentales, encabezados por los EEUU, emprendieron acciones militares directas y de apoyo a los ejércitos iraquí, sirio, malí y egipcio en su lucha contra las diferentes marcas del terrorismo fanático. Acciones que, si bien no han logrado la derrota del Estado Islámico, en los últimos días, han reforzado la defensa de Palmira, cuidad siria patrimonio de la humanidad y han matado, en una incursión de las fuerzas especiales, a Abu Sayyaf, responsable de la venta de petróleo y gas.
        La estrategia actual adoptada por los aliados contra el yihadismo,  no evita que millones de refugiados tengan que huir de las zonas más conflictivas, ni que los atentados se sucedan a diario y los enfrentamientos entre ejército y terroristas acaben en un baño de sangre. Tienen que dar un paso más decisivo si se quiere acabar con esta amenaza.
        Por otra parte, la Unión Europea establece cuotas por países para acoger a los inmigrantes, y estudia habilitar unas vías legales de llegada a Europa, refuerza la presencia en el Mediterráneo de buques de guerra cuya doble misión consiste en rescatar a los inmigrantes a bordo de precarias embarcaciones atestadas hasta lo increíble y, por otra parte, destruir en sus bases estas mismas embarcaciones usadas por las mafias que trafican con seres humanos.
        Ni estas tímidas medidas, ni el raquítico incremento presupuestario, van a lograr sino paliar en parte lo que es ya una catástrofe de enormes dimensiones (más de 10.000 inmigrantes en una semana). Algo parece que se mueve, pero, como se ha dicho tantas veces, solo haciendo inversiones millonarias en los países de origen, que les proporcionen medios de vida digna, puede de verdad acabarse con esto.

            

viernes, 17 de abril de 2015

BRING BACK OUR GIRLS



          Ni el eco queda ya de aquel grito desesperado “Bring back our girls”  que dio la vuelta al mundo en las voces más destacadas de las sociedades occidentales, pero desgraciadamente solo quedó en eso, un movimiento de protesta ante una atrocidad, ni única ni última, de unos seres ¿humanos? sin cerebro, sin señas identificables como seres racionales.

Hace un año, más o menos, escribía en estas mismas páginas como inicio de una desesperada crónica: “ Que el ser humano es capaz de las más loables heroicidades y de los más detestables crímenes, ya lo sabemos, pero nuestra      capacidad de asombro, de espanto más bien, ante hechos como el sucedido en Nigeriapero la capacidad de asombro ante tanta atrocidad se ve cada día desbordada, mientras la comunidad internacional, las “potencias” occidentales, solo hacen campañas con frases más o menos afortunadas, manifestaciones millonarias como la de Paris, incluidos los más poderosos mandatarios del universo conocido, pero en pocos días no queda ni rastro de tanto manifestante. Y de ahí no pasamos.

Organizaciones internacionales, como la ONU o la Unión Europea, no se ponen de acuerdo en acciones conjuntas y eficaces contra esta lacra que nos ha tocado vivir a la humanidad en los albores del Siglo XXI, e incluso partidos de la izquierda europea, algunos de nuevo cuño, se escandalizan y oponen ante propuestas de acciones militares, no sé si definitivas, pero en la línea de acabar con la amenaza. Aunque parezca mentira, existen colectivos que abogan por la acogida, el dialogo, la integración de los fanáticos. Reproduzco un párrafo del comentario recibido a raíz de la publicación de mi artículo “Nous catalans” en el Diario de Cádiz del sábado 11 de este mes de abril:

Y por otro lado aparece ahora el problema de la integración de este fenómeno en la sociedad catalana, también arteramente utilizado desde hace décadas por los independentistas, con el fin de desnivelar en favor de la lengua catalana la presencia social de la lengua española, al quedar diluida entre una masa mayor de lenguas africanas, favoreciendo que a Cataluña llegara, preferentemente, más inmigración africana que sudamericana de habla hispana. Este era un argumento reconocido públicamente desde hace décadas entre mis conocidos en Cataluña. Y así nos va. 

      En Reus, donde vivo, tenemos la desgracia de tener la mezquita más fanatizada de Cataluña. Alguno de los autores del atentado a las Torres Gemelas en New York, vivía en Salou (a 8km. de Reus), y tenía contactos con la mezquita de Reus. 

      Y ahora los catalanistas se rasgan las vestiduras y ponen verde al ministro del Interior: Fernández Díaz, por decir en voz alta que llevan años jugando con fuego y que los quemados que habrá en el futuro son responsabilidad suya.

No nos cansaremos de repetir y clamar, aunque sea en el desierto, que es imprescindible y urgente una acción conjunta y decidida contra las bases del terrorismo, contra sus líneas de financiación y abastecimiento, contra sus redes de reclutamientos de jóvenes a los que fanatizan e inmolan, contra sus líderes y, en definitiva, contra cualquier posible amenaza a nuestras vidas procedente del fanatismo yihadista.

Transcribo algunos párrafos de la web de la Iglesia Católica “Aleteia”  donde se reproducen algunas palabras del Papa Francisco sobre esta cuestión: El Papa Francisco dirige su apremiante llamamiento a la Comunidad internacional, para que, activándose para poner fin al drama humanitario en curso, actúe para proteger a cuantos se ven afectados o amenazados por la violencia”. El llamamiento del Pontífice se refiere al “Norte de Iraq” y no se refiere sólo a los cristianos, hay cien mil  huyendo, sino a todas las víctimas de la violencia. El calvario de los cristianos de la región de Mosul es sabido, y nuestros lectores lo conocen bien. Pero a las masacres de cristianos se añaden ahora las de los seguidores de otra religión, los Yezidíes. La Iglesia católica no aprecia particularmente las visiones gnósticas del mundo, pero hoy es entre los pocos en Irak que levanta la voz contra la masacre de esta minoría que acompaña a la de los cristianos.
 
      Pero protestar no basta. Cuando el Papa invita a la comunidad internacional a “activarse” y “actuar” para proteger a los que están amenazados por la ciega violencia de las milicias fundamentalistas, plantea evidentemente el problema de una intervención armada. Los iraquíes solos no pueden más. Las misiones humanitarias curan a los heridos y sobre todo entierran a los muertos, pero no impiden nuevas masacres. ¿Es justo mandar a los cazas a bombardear o a las tropas a combatir contra los terroristas del ISIL? Los problemas políticos son evidentes: muchas citas electorales han enseñado a los gobiernos de Estados Unidos y Europa qué impopular es mandar soldados a morir a tierras lejanas, incluso por las mejores razones humanitarias.
 
         Desde el punto de vista moral, sin embargo, el pacifismo absoluto como máscara de inconfesados intereses electorales no se corresponde con el magisterio de la Iglesia. No solo los papas se han mostrado a favor de la llamada “injerencia humanitaria”, sino que el Papa Francisco, como sus predecesores, nos remite a menudo al Catecismo de la Iglesia Católica. En el número 2265, éste enseña que “la legítima defensa puede ser no solamente un derecho, sino un deber grave, para el que es responsable de la vida de otro”.


He querido, expresamente, reproducir opiniones ajenas, más autorizadas que las mías, para reforzar los argumentos que, una y otra vez, exponemos en estas páginas a favor de una intervención armada, tan dura como sea necesaria para resultar eficaz. Lo hemos llamado: “Nous Catalans”,  “La cruzada del S. XXI”, “Terrorismo global”, “¿Dónde y Cuándo?”, y así hasta 14 veces…y las que sean necesarias.

sábado, 11 de abril de 2015

NOUS CATALANS

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 11 de Abril de 2015


            Un peluquero de Sabadell, español, casado con una musulmana y converso al islamismo, ha sido detenido, como presunto jefe de una célula yihadista en Cataluña, el pasado miércoles 8.

         Con estas diez detenciones, suman ya 30 en lo que llevamos de año, la mayoría en ciudades catalanas.

         No es nuevo, pero quizás no sea suficientemente conocido que organizaciones independentistas como “Nous Catalans” (Nuevos catalanes), tratan de atraer a su causa a inmigrantes procedentes de países del Magreb, desconocedores del idioma español, en preferencia sobre los emigrantes hispanos, pensando en los primeros como más fácilmente integrables en el catalanismo.

         Ahora lo niegan y se indignan, pero estaban advertidos. Resultaba muy llamativo ver a personas de otras etnias encabezando manifestaciones independentistas con un entusiasmo digno de mejor causa. El más de medio millón de emigrantes musulmanes en Cataluña, supera ya el ocho por ciento de su población.

         La cesión de espacios públicos para los rezos de los creyentes musulmanes, a la espera de la construcción de la Gran Mezquita, posiblemente en la plaza de toros Monumental de Barcelona, financiada por Qatar, empieza a parecerse a esos barrios parisinos donde la policía no se atreve a entrar a no ser fuertemente armados y con gran número de efectivos. Barrios donde existen, según Le Figaro, auténticos arsenales de donde salieron las armas que causaron 12 muertes en la capital francesa el pasado 7 de enero.

         Por no hablar de Marsella, donde los musulmanes son más de 250.000, un 40 por ciento de la población, y de ellos 15.000 franceses de origen conversos al islamismo.  

Las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia, cada vez que efectúan detenciones como las del miércoles 8 en Cataluña, salvan vidas inocentes en peligro. Este grupo, según las informaciones de la policía, estaban siendo vigilados hace tiempo, pero su detención se produce cuando se sospecha que el atentado es inminente.

Lo hemos repetido varias veces, es responsabilidad de todos ayudar a la prevención de atentados yihadistas, no precisamente a lo contrario por buenismo acomplejado o  intereses inconscientes.


         


sábado, 4 de abril de 2015

"DE CERCA" ENTREVISTA EN ONDA CÁDIZ TV - 04 03 15 (2)



Segunda parte de la entrevista en ONDA CÁDIZ TV  del Programa "DE  CERCA" realizado y dirigido por ANABEL  FLORES y emitido por primera vez el 04.03.2015.
Muchas gracias por vuestra atención.










miércoles, 1 de abril de 2015

"DE CERCA" ENTREVISTA EN ONDA CÁDIZ TV - 04 03 15 (1)

Queridos lectores, de nuevo publico hoy, aprovechando las fechas festivas en España, una entrevista en ONDA CÁDIZ TV  del Programa "DE  CERCA" realizado y dirigido por ANABEL  FLORES.
Se emitió por primera vez el pasado día 4 de Marzo. Hoy publico la Primera parte y en próximos días publicaré la Segunda.
Espero comentarios, críticos o favorables. Muchas gracias por vuestra atención.


sábado, 21 de marzo de 2015

¿DÓNDE Y CUÁNDO?

           Lo acaba de decir el Primer Ministro francés Manuel Valls: “Se seguirán produciendo atentados terroristas yihadistas, solo que no sabemos dónde ni cuándo”. Muchos han criticado estas palabras del jefe de gobierno francés tachándolas de alarmistas, pero la realidad de los hechos le dan la razón.

       En tan solo tres días se han producido atentados con decenas de muertes en Túnez, Yemen y Siria. Los tres reivindicados por el grupo terrorista DAESH, autodenominado Estado Islámico, que promete acabar con los infieles allá donde se encuentren, considerando como tales, no solo a los occidentales, sino a los propios musulmanes que no se unan a su causa del terror.

       Son especialmente significativos los atentados de Túnez y Yemen. El primero, realizado por jóvenes tunecinos entrenados en la vecina Libia, tiene dos objetivos muy claros: Túnez es el único país en el que triunfó la llamada “primavera árabe” con la caída del dictador Ben Alí y la promulgación de un estado laico y democrático, lo que supone un claro desafío a los fanáticos yihadistas, y por otra parte, el ataque a un grupo de turistas occidentales en un museo, es un golpe directo a una de las más importantes fuentes de ingresos del país.

       Los 140 muertos en dos mezquitas de Yemen el viernes de oración, el primero de esas características que se produce en ese país, es un claro mensaje a los musulmanes pacíficos de hasta donde están dispuestos a llegar en esta escalada de barbarie y terror.

       ¿Dónde y Cuándo? Nos preguntamos con Manuel Valls. Ni los Servicios de Inteligencia y los Cuerpos de Seguridad occidentales, dedicados en cuerpo y alma a la detección de activistas yihadistas, con su enorme potencial técnico y humano pueden ser capaces de evitar las masacres que estos descerebrados están dispuestos a producir, donde y cuando puedan.

       La responsable de asuntos Exteriores Europea, la italiana Federica Mogherini, propone alianzas con los países árabes moderados para la lucha contra el yihadismo que se sumen a Jordania y Egipto. La Unión Europea y Estados Unidos se reúnen y hacen declaraciones conjuntas que reflejan la preocupación y la necesidad de actuar conjuntamente, pero solo algunos líderes políticos, como Manuel Valls, declara abiertamente; “Si, estamos en guerra contra el yihadismo”.

       Si tanta muerte, mucho más mediática si ocurre en occidente o afecta a occidentales, todavía no logra la unidad de acción o el reconocimiento conjunto de la gravedad del problema, de que se trata de una auténtica guerra en la que, queramos o no, estamos inmersos, y sobre todo no se emplean los medios que sean necesarios para cortar las fuentes de financiación del terrorismo yihadista y acabar militarmente con ellos, solo nos quedará seguir esperando el ¿dónde y cuándo?

       El temor a adoptar decisiones equivocadas, (tras las experiencias de Irak y Afganistán), a provocar a los violentos, o a alarmar excesivamente a sus conciudadanos, hace que muchos políticos occidentales aun piensen en la alianza de civilizaciones, en acuerdos con los países árabes moderados que legitimen su acción de fuerza contra el terror, que no contra una religión, y así, un día sí y otro también, descubrimos con horror e impotentes,  cuando y donde han decidido los terroristas acabar con nosotros.

           
           
           



viernes, 20 de febrero de 2015

EUROPA EN PELIGRO



       No será porque no estemos avisados, pero resulta muy difícil, por no decir casi imposible, prever cuando y donde los terroristas van a perpetrar un nuevo atentado. Cuentan con demasiadas ventajas para elegir el objetivo, el lugar, el momento…

       Un mes después de París, el pasado fin de semana ha sido Copenhage la ciudad europea elegida por el terrorismo yihadista para sembrar de nuevo la muerte y el dolor entre ciudadanos pacíficos y anónimos sin que se pueda siquiera intuir una mínima causa de esta sinrazón.

       Antes lo fueron Nueva York, Madrid, Londres, Casablanca, y tantas otras en Oriente y Occidente, no hay lugar que escape a la amenaza. Acabo de regresar de Italia y he visto al Ejército protegiendo algunas embajadas y los controles de los aeropuertos, que tanto nos molestan, más estrictos que nunca.

       Es igual, no necesitan razones ni excusas para actuar como lo hacen. Es el terror por el terror. Al Qaeda, Boko Haram, el autodenominado Estado Islámico o la Jemaah Islamiyah, que según fuentes gubernamentales filipinas intentó asesinar al Papa Francisco durante su reciente visita a Manila, son partes de un todo terrorífico.

       En la ciudad de Braunschweig, al norte de Alemania, se ha cancelado el desfile del Carnaval por una alarma cierta sobre un  atentado yihadista  durante las celebraciones del domingo 15 de febrero.

Los servicios de inteligencia, las policías y cuerpos de seguridad están en permanente alerta y trabajando en la detección de posibles atentados, en desarticular células y detectar el regreso a los países occidentales de los combatientes yihadistas en Siria e Irak, en frenar la captación  de jóvenes para el yihadismo.

Difícil lucha contra el fanatismo la que libran nuestros cuerpos especializados en esta amenaza, pero hay una cuestión aun más compleja e importante de la que se habla poco: la financiación de estos grupos. Financiación que les permite la adquisición de armas cada vez más sofisticadas y caras, de las más avanzadas técnicas de comunicación, de los más modernos medios informáticos.

Se sabe que el tráfico de drogas y la venta de petróleo son esenciales para la pervivencia de estos grupos, y los ejércitos occidentales procuran con sus bombardeos cortar estas vías de abastecimiento, pero evidentemente no es suficiente. La única posibilidad de derrotar al terrorismo yihadista está en los propios países musulmanes moderados, igualmente víctimas de esta barbarie.

Como manifestó el pasado 21 de enero en Estambul, en una reunión de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) que agrupa a 57 países, el Primer Ministro turco Davutoglu: “Nadie será capaz de detener el ascenso del Islam en Europa”. Nadie, cabe aclarar, se refiere a los países europeos, nadie, añado, que no cuente con la colaboración de países árabes como Jordania, Turquía, Yemen, Argelia o Egipto.

Como ya anunció el mismo día 21 de enero la responsable de Política Exterior Europea, la italiana Federica Mogherini, tras la reunión de Ministros de Asuntos Exteriores comunitarios: “Se trata de diseñar proyectos específicos para lanzarlos en las próximas semanas con países concretos ( del mundo islámico) para incrementar la cooperación en materia antiterrorista”.

Es una guerra total y como tal hay que afrontarla, todos los esfuerzos son pocos y toda la cooperación imprescindible. Si no es así, tendrá razón el Primer Ministro turco, pero no el ascenso del islamismo moderado y pacífico, sino el violento y asesino.


sábado, 10 de enero de 2015

TERRORISMO GLOBAL



         Que vivimos en un mundo global nadie lo niega. Para lo bueno y para lo malo, esta humanidad del Siglo XXI, gracias al tremendo avance de las comunicaciones, es cada día más dependiente de lo que ocurre a veces a miles de kilómetros de distancia.
         
          Los medios de comunicación, las redes sociales, nos hicieron vivir simultáneamente con los habitantes de Nueva York aquella terrible tragedia del 11S de 2001, más tarde en nuestro Madrid, y luego Londres y antes Casablanca y tantos lugares del mundo donde ese terrorismo fanático pone sus destructoras garras.

          Ahora ha sido París. Hemos visto rematar en el suelo a un indefenso policía, musulmán también por cierto, casi mientras se producía, como vimos las bombas de la maratón de Boston o vemos decapitar a periodistas y cooperantes en vídeos macabros que solo persiguen sembrar, aun más, el terror. El temor que les tenemos a que la próxima vez, porque habrá próximas veces, así en plural, no nos toque a nosotros o nuestros seres queridos.

          Es obligado escribir hoy de esta plaga universal que no respeta nada, ni siquiera a los de su misma creencia religiosa que no interpretan sus preceptos como a ellos les gustan. Al Qaeda, Boko Haran, Estado Islámico, qué más da. Ahora están en una pugna entre ellos para demostrarse mutuamente quien es el más fuerte, el más salvaje, y lo hacen con las vidas que se ponen en su camino: niñas en Nigeria, cristianos en Siria e Irak, occidentales donde quiera que se hallen…todo vale.

          No es la primera vez, ni desgraciadamente será la última, que hablemos de este tema en el blog, en entrevistas de prensa o en charlas públicas,  cuando, al referirnos al trabajo de los Cuerpo y Fuerzas de Seguridad del Estado y sus Servicios de Inteligencia, agradecemos públicamente su impagable labor preventiva. Solo en el año 2014, en España, se han hecho 47 detenciones de potenciales terroristas y abortado 12 posibles atentados, según declaración de la Vicepresidenta del Gobierno responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

          No se trata de alarmar, la alarma sin datos concretos de un hecho terrorista que se prevé, no tiene ningún efecto positivo, más bien al contrario. La alarma debe hacerse pública solo cuando se posean, de forma muy concreta y cierta, elementos que permitan minimizar o evitar daños.

          No se trata de alarmar, pero sí de concienciar. Hacer ver al país que existe un peligro cierto de que estos actos terroristas se repitan mucha veces, en lugares distintos, con objetivos inesperados, con bombas, terroristas suicidas o ametrallamientos, como el 7 de este mes en París. La ventaja del terrorista, lo he dicho muchas veces, es que tiene de su parte el factor sorpresa. Elije el objetivo, el lugar, la fecha y hora y el medio a emplear. Todo lo decide él, o ellos, y no tiene prisa, espera a que las circunstancias le sean favorables y además no aprecia su propia vida.

          Como hemos visto en tantos casos a lo largo de estos últimos años, no es precisa provocación alguna para ser objetivo del terrorismo yihadista, sin embargo, quienes en uso de su libertad de expresión tienen la osadía se criticar al fanatismo islamista, saben que sus vidas están seriamente amenazadas, como es el caso del escritor británico de origen indio, Salman Rushdie, autor del libro “Los Versos satánicos”, publicado en 1988, que le valdría una condena a muerte en un edicto religioso, o fatwa, emitido por el ayatola Jomeini, acusándolo de blasfemo. Sigue vivo, pero con medidas permanentes de protección para él y su familia.

          Los dibujantes del semanario satírico francés Charlie Hebdo, han venido siendo objeto de amenazas y ataques hasta llegar a los terribles asesinatos del pasado miércoles día 7, y el novelista francés Houellebecq, que publicó ese mismo día su obra Sumisión, en el que plantea la posibilidad de una Francia musulmana en 2020 con un Presidente musulmán en el Elíseo, solo se desplaza acompañado de una fuerte escolta personal. El Islamismo radical no admite críticas, ni satíricas ni serias, solo permiten la tolerancia absoluta a sus ideas, costumbres y métodos.

          En Francia, donde casi seis millones de su población es musulmana, y sobre todo en París, existen barrios habitados exclusivamente por emigrantes procedentes de países islámicos, en los que hace pocos años hubo graves disturbios, y donde no permiten el acceso a la policía francesa.

          La Policía, los Servicios de Inteligencia, valiéndose de los modernos medios de interceptación de señales, buscan, casi como una aguja en un pajar, una pista que les lleve hasta un posible terrorista. Otras veces, la colaboración ciudadana, ante un comportamiento llamativo, da la voz de alarma. Y muchas veces, infiltrados en redes terroristas son quienes proporcionan los datos para abortar posibles atentados.

          A nadie se le escapa lo difícil, complejo y arriesgado de este trabajo, pero también la necesidad perentoria de contar con hombres y mujeres dispuestos a realizarlo.

          Cuando se produce un atentado como 11S en Nueva York, 11M en Madrid, 7J en Londres o el miércoles pasado en París, podemos decir que en esta lucha desigual, han fracasado quienes tenían que evitarlo, pero a continuación hay que añadir que solo en España, en un año, se han evitado 12 posibles atentados, lo que quiere decir varias cosas:
-       Primero, que hay que dotar a los Cuerpo de Seguridad y Servicios de Inteligencia de todos los medios que sean necesarios, por caros y sofisticados que sean, y las licencias legales para usarlos.
-       Segundo, que hay que concienciar a todos los ciudadanos del peligro que supone la existencia del fanatismo criminal y de la importancia de su colaboración en la detección de posibles terroristas. Y
-       Tercero, pedir a los países unidad de acción, colaboración con todos los medios disponibles, sin reservas, sin anteponer intereses propios, económicos, estratégicos o de cualquier otro tipo, al bien común que supone erradicar el terrorismo.

Si no se llega a acuerdos, si no se ponen los medios, si no se conciencia a la ciudadanía, solo nos quedará seguir llorando a nuestras victimas y esperar un nuevo zarpazo del terrorismo fanático.


sábado, 29 de noviembre de 2014

CRUZADAS DEL SIGLO XXI



             Parece increíble, pero la sensibilidad humana por los problemas que consideramos ajenos, lejanos a nuestros intereses inmediatos, dura lo justo hasta que una nueva noticia tapa a la anterior.

          El hambre en el mundo, la muerte en la calle de un indigente, la decapitación de un periodista o un cooperante americano, el rapto de cientos de niñas, las muertes de adolescentes por sobredosis, las jóvenes explotadas sexualmente y tantas desgracias como a diario entran por nuestras retinas a través de los medios de comunicación, apenas permanecen en nuestro cerebro el tiempo que las imágenes, esas molestas imágenes, ocupan la pantalla.

          No todo el mundo es así, afortunadamente, pero no es precisamente la mayoría la que toma acción para remediar o paliar tanto sufrimiento. Hay una minoría, a todas luces insuficiente, que sufre con las desgracias ajenas y pone lo que tiene de su parte por remediarlo, con su dinero, su trabajo o simplemente, aunque muy importante, con su tiempo.

          La Iglesia Católica, a través de Caritas y otros organismos, Organizaciones No Gubernamentales, y algunas Instituciones públicas y privadas, hacen un esfuerzo digno de encomio, pero faltan recursos humanos y económicos para conseguir éxitos significativos. Los males enumerados al inicio de este artículo y otros similares y tan graves, siguen existiendo. Solo se consiguen paliar, en parte y en casos puntuales, algunas situaciones límite.

          La excusa que ponemos habitualmente es que hay demasiada  desgracia, demasiados males y que nuestras posibilidades de ayuda son muy limitadas, apenas una gota en un océano, pero no es más que una mala disculpa de quien solo piensa en sí mismo o como mucho en los suyos. Esa es la sociedad que hemos construido.

          Los países, sus gobiernos, son fiel reflejo de las sociedades de las que se nutren. No debe extrañarnos que sus comportamientos, en estas y otras cuestiones, sean similares. En esencia lo que criticamos es la falta acciones conjuntas de lucha decidida y eficaz para acabar con esos graves problemas de la humanidad.

          Se dice, por quien tiene datos fehacientes, que el hambre en el mundo, que tantas muertes ocasiona, fundamentalmente entre los niños, podría remediarse contando solo con los excedentes alimenticios que sistemáticamente se destruyen para mantener los precios del mercado.

          No digo que sea fácil, pero una acción coordinada y decidida de los cuerpos de seguridad de los países afectados en mayor medida por el narcotráfico, en la lucha contra esta lacra, conseguiría, al menos, una disminución de sus mortales  efectos. Lo mismo sirve para la lucha contra el tráfico de seres humanos, o la prostitución organizada, pero aquí también hay intereses de países, por extraño que parezca,  o incluso temor a las poderosas mafias que financian el terrorismo internacional, que impiden esa acción conjunta y decidida, poniendo más medios técnicos y humanos, es decir, más dinero.

          USA, Reino Unido y Francia se unen para luchar contra el Estado Islámico cuando los terroristas decapitan a periodistas y cooperantes de sus países y difunden en vídeo estos crímenes, pero no logran crear una coalición internacional, siquiera de los países objetivo de los terroristas, por temor a la reacción de sus sociedades, como ocurrió en España tras la invasión de Irak, criticable si se quiere, pero para nada causante del terrible atentado del 11M, como muchos, por intereses políticos, han querido hacer ver.

          Estamos hablando de problemas que afectan a la humanidad en su conjunto, más acentuados en unos países que en otros según el caso (hambre en África, narcotráfico y prostitución en Occidente, terrorismo yihadista en países islámicos y Occidente) y para cuya erradicación serían necesarias auténticas cruzadas empleando la tecnología y los medios de los que se disponen en el siglo XXI, todos los disponibles, lo que parece hoy por hoy imposible. Los intereses o el miedo coartan la acción de los gobiernos, que si fueran capaces de superarlo, si fueran capaces de actuar decidida y coordinadamente buscando la solución de estos graves problemas, sin duda lo lograrían.


          El hambre, el narcotráfico, el terrorismo dejarían de matar a miles de seres inocentes. Se necesitan autenticas cruzadas internacionales  para lograrlo, el enemigo es muy poderoso.    

domingo, 28 de septiembre de 2014

EL RESCATE

Publicado en el Diario de Cádiz el lunes 29 de Septiembre de 2014

Voy a entrar, de nuevo, en una cuestión delicada y conflictiva sobre la que, desde mi punto de vista, todas las posturas son respetables.

      Hemos visto con horror los vídeos de los terroristas del Estado Islámico decapitando a periodistas, cooperadores voluntarios y, el último por el momento, un ciudadano francés turista en Argelia.

      La policía australiana detuvo a tiempo a terroristas yihadistas que pretendían el asesinato indiscriminado de ciudadanos civiles, con motivo de la reciente reunión en la ciudad australiana de Cairns de los miembros del G-20.

      La amenaza de esta llamada tercera guerra mundial, abarca a países árabes y occidentales, a todos sus ciudadanos, solo condicionado por la oportunidad de los terroristas de realizar el secuestro. Naturalmente cooperantes, periodistas y turistas en países en conflicto o con abundante presencia de yihadistas son presa fácil para estos criminales.

      El secuestro, mediante el pago del correspondiente rescate, tres millones de Euros por persona hasta hace poco y si no ha habido variación, supone uno de los principales fuentes de financiación, junto con el tráfico de drogas y trata de mujeres.

      El dilema se presenta para los gobiernos entre negociar la liberación de sus compatriotas mediante el pago de rescate o asumir la ejecución de las amenazas de los terroristas.

      Visto así, parece que no hay más salida que subvencionar el terrorismo o sufrir la ejecución de sus terribles amenazas, sin embargo, y respetando todas las opiniones y en especial la de los familiares de los secuestrados, la hay: acabar con los terroristas.

      Los servicios de inteligencia, mediante el despliegue en la zona y los medios técnicos, se afanan por la localización de los rehenes y la fijación de objetivos cuya destrucción contribuya a desmantelar a tan terrible enemigo.

      La lucha será larga y costosa, en medios y hombres, pero exige una unidad de criterio y colaboración al máximo de los países afectados. Todos los gobiernos amenazados, sin excepción, deben comprometerse en esta lucha. En esto no puede haber fisuras.     


sábado, 30 de agosto de 2014

EL ESTADO ISLÁMICO

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 30 de Agosto de 2014


El Estado Islámico de Irak y El Levante (ISIS) paso a autodenominarse, el pasado 30 de Junio, como Estado Islámico (IS), para declarase universal, “de todos los musulmanes del mundo” en palabras de su líder Abu Bakr al Baghdadi.

      El hecho tiene mucha importancia, no es una mera cuestión semántica, y se refleja en un mapa editado por los asesinos yihadistas que incluye, como regiones a “recuperar” en cinco años, una buena parte de Europa, toda la cuenca Mediterránea y, desde luego Al Andalus, es decir España y Portugal enteras, hasta los Pirineos.

Continuamente nos llegan vídeos de masacres a cristianos, chiíes, yazidies, y en general contra cualquiera que piense distinto que ellos, incluidos musulmanes suníes que se atreven a contradecirles. La decapitación del periodista norteamericano Foley, después de dos años de secuestro, es solo una demostración pública de lo que son capaces de hacer y del reto que lanzan a occidente, a quienes nos califican de tontos si pensamos que van a pedirnos visados para venir a atacarnos. No los necesitan, tienen pasaportes norteamericanos, británicos, austriacos, españoles…,son nacidos en occidente de segunda o tercera generación de emigrantes, curtidos en las guerras de Afganistán, Mali, Siria, Irak, Egipto, Libia…   

Según algunas fuentes en la zona, los efectivos actuales del crimen islamista sobrepasan los 80.000, de los que 20.000 son nacidos en países occidentales, y se incrementa en unos 6.000 mensuales. Los vídeos publicados son una bandera de enganche para los dudosos y ya estamos viendo, en nuestro propio país, detenciones de jóvenes musulmanes fanatizados que pretenden unirse a los combatientes.

La opinión pública occidental no es consciente, o no quiere serlo, del enorme trabajo de nuestros cuerpos de seguridad para prevenir la comisión de atentados terroristas y gracias al cual gozamos de una relativa tranquilidad, que no valoramos suficientemente. Más bien al contrario, hay políticos españoles que se permiten ofender a nuestra policía y cuestionar su trabajo, mientras tres guardiaciviles mueren rescatando a un montañero. ¡Serán cretinos!


sábado, 23 de agosto de 2014

ASESINOS YIHADISTAS



      El asesinato del periodista norteamericano James Foley por terroristas yihadistas, grabado y difundido en un vídeo, muestra la verdadera cara de estos asesinos, que no alcanzan la categoría de seres humanos. Ha tenido que ocurrir este desgraciado hecho para que algunos dirigentes políticos mundiales, hasta ahora indolentes ante tanta barbarie, se movilicen para tratar de erradicar al Ejército Islámico.

      Casi dos años secuestrado por sus asesinos, un intento fallido de rescate por una unidad de élite del ejército estadounidense, que se ha sabido ahora, y el olvido. Hasta que el macabro vídeo recorre las redes sociales y las televisiones de todo el mundo.

      Desgraciadamente no se trata de un hecho aislado. Estos criminales, con nombres distintos, Al Qaeda, Boko Haram, Ejército Islámico, Brigadas Islamistas Internacionales, o el que les convenga en cada caso, nos sorprenden prácticamente cada día con actos de extrema crueldad, como el rapto y violación de cientos de niñas, o el asesinato con decapitación o crucifixión de cientos de personas cuyo único crimen es tener otras  creencias religiosas, sean kurdos, cristianos, yasidíes o cualquier otra que no sea aceptable para ellos.

      Occidente, nuestra civilización judeo – cristiana, que de tanto mirarse el ombligo está abocada a desaparecer, hace gala con frecuencia de un papanatismo desesperante. Creyó a pies juntillas en las “primaveras árabes” y ya estamos viendo en qué han quedado aquellas “esperanzadoras” revueltas estudiantiles convocadas por las redes sociales, que iba a traer la democracia, nuestra deficiente democracia, a esos pobres pueblos sometidos a las dictaduras de Gadaffi, Sadam Husein, Ben Ali, o Mubarak.

      A pesar de la experiencia, a punto se ha estado de eliminar a  Bashar  al-Asad, el dictador sirio, que sigue combatiendo contra milicias de Al Qaeda. La guerra contra el yihadismo en el Sahel está siendo librada con escasa ayuda occidental, solo norteamericanos, como siempre, franceses y una pequeña aportación española para frenar los intentos de los terroristas de llegar a Marruecos y Argelia.

      Mohamed VI y Bouteflika son, hoy por hoy, los mejores defensores del flanco sur europeo, y es de esperar que a ningún preclaro político occidental se le ocurra moverles la silla. Más bien al contrario, necesitan de la ayuda, militar y humanitaria, de los países que nos jugamos el futuro, aunque sea por nuestro puro egoísmo. Ayuda militar y ayuda humanitaria, porque estas guerras tan crueles causan muerte y miseria a muchos seres inocentes, muchos millones de refugiados en Siria, Mali, Irak, Palestina que necesitan, por una parte, que Occidente se vuelque con ellos facilitándoles todo lo que necesitan, mientras, al mismo tiempo,  se refuerzan las bases Aeronavales norteamericanas de Kenitra (Marruecos) o la nuestra de Rota.

      El papanatismo también tiene sus distintos grados y hay partidos políticos, movimientos y hasta personajes públicos que siguen ciegos ante la evidencia y aun toman partido hacia grupos terroristas como Hamas, confundiendo al pueblo palestino, que sufre y muere, con quienes les utilizan como escudos humanos. Todo el apoyo y ayuda a la causa de la paz entre los pueblos, toda la ayuda a los millones de víctimas de la sin razón y el fanatismo, pero al mismo tiempo todo el rigor en los juicios, toda la dureza de medios hasta donde sea necesario para erradicar la barbarie.                                                   

      La violencia de los terroristas del “Estado Islámico” no conoce límites y llama la atención un hecho importantísimo, diría que transcendental para el futuro de Europa: la incorporación a las filas terroristas de esos nuevos ciudadanos occidentales, segundas y terceras generaciones de emigrantes, nacidos ya en países europeos, ellos y sus padres.

      Cada vez con más frecuencia, las policías occidentales, detienen a yihadistas, captados a través de redes sociales y mezquitas, de regreso de sus experiencias en guerras civiles en Siria, Irak o Egipto, o actividad terrorista en el Sahel. Terroristas, insisto, nacidos en Europa pero absolutamente fanatizados, como parece ser el caso del tal John, el Beatle, autor material de la decapitación del periodista Foley.

      Por obvio, no insistiré en el hecho cierto de que la inmensa mayoría de musulmanes son personas honradas y pacificas, aunque no comprendamos o compartamos algunos de sus comportamientos, en especial lo referido a la situación de la mujer, y que son estas minorías violentas las que interpretan sus preceptos religiosos  de forma fanatizada. Minorías que ya componen un grupo de más de 80.000 asesinos, de los que unos miles son europeos, pocos aun, pero creciendo.

La paradoja es que, mientras en Barcelona se va a construir la mayor mezquita de Europa, donde ya hay muchas, grandes y pequeñas, públicas y clandestinas, en los países musulmanes no solo no se puede construir una iglesia de cualquier otra religión, sino que los fieles de otras creencias religiosas son masacrados. Y seguimos, salvo excepciones muy pequeñas, sin tomar nota de lo que está pasando. Proponiendo alianzas de civilizaciones que el Corán prohíbe expresamente.

      Muhamar el Gadfi, en una visita a Italia poco antes de su muerte, lo dijo muy claro: la invasión islamista de Europa, esta vez, está siendo pacífica, demográfica. Mientras los europeos apenas tienen hijos, nuestras familias son muy numerosas. Así está siendo. Ya no es el atentado terrorista como el 11M en Madrid o el 7J en Londres en 2005, ahora se trata de aportar terroristas europeos a las guerras del Estado Islámico. Ya llegará la hora de combatir también en Europa.

      Si los partidos políticos occidentales, de cualquier ideología, no son conscientes de donde está el verdadero enemigo común, y ponen los medios para combatirlo, la supervivencia de nuestra cultura occidental tiene los días contados. Nosotros, nuestra generación, no lo verá, pero las próximas desde luego si, salvo que hagan algo por evitarlo, pero pronto. 

sábado, 17 de mayo de 2014

EL HOMBRE ES UN LOBO PARA EL HOMBRE



             Frase del escritor latino Plauto, en su obra Asinaria, escrita 200 años antes de Cristo, que define perfectamente el comportamiento humano para con sus semejantes. Que el ser humano es capaz de las más loables heroicidades y de los más detestables crímenes, ya lo sabemos, pero nuestra capacidad de asombro, de espanto más bien, ante hechos como el sucedido en Nigeria, donde el grupo terrorista islámico Boko Haram, cuya traducción libre significa “la educación occidental es pecado”, siembra el terror raptando a doscientas cuarenta niñas el 14 de abril pasado y asesinando, el pasado día 5 de mayo, a más de doscientas personas en la ciudad de Gamboru, en el Estado de Borno, fronterizo con Camerún.

              La comunidad internacional encabezada por relevantes y populares figuras mediáticas, desde el Papa Francisco a Michele Obama, han emprendido una campaña “Bring Back Ours Girls” (Devolvednos a nuestras chicas) que puede movilizar conciencias y medios para el intento de un rescate. De hecho, tanto Estados Unidos, como Inglaterra y España han enviado a la zona a expertos en temas de secuestro y trata de personas para investigar sobre el terreno posibles pistas que den con el paradero de estas pobres e inocentes niñas, cuyo único pecado era recibir una educación cristiana.

                El líder del grupo terrorista, un descerebrado que responde al nombre de Aboubakar Shekau, ha emitido varios vídeos en los que amenaza con violar y vender a las niñas, aunque posteriormente ha rectificado pidiendo el intercambio de las niñas por terroristas de su organización, presos en las cárceles de Nigeria, mientras las niñas secuestradas rezaban algunos versos del Corán y el terrorista aseguraba que ya se había producido la conversión de las niñas a la religión de Alá.

                 Viendo las imágenes de estos vídeos uno duda de que la humanidad esté viviendo el Siglo XXI de la civilización cristiana y haya avances espectaculares en las comunicaciones, medicina, investigación aeroespacial, robótica y tantas ciencias que nos hacen creer que vivimos en un mundo civilizado y que el desarrollo alcanzado nos ha hecho mejores.

                  Naturalmente nosotros, mis coetáneos y yo, no hemos vivido otras épocas de la humanidad, y lo que ha llegado a nosotros ha sido a través de los historiadores y cronistas a los que podemos o no creer, pero de los que, en términos generales,  asumimos como cierto lo que nos cuentan. Y si, hay muchos episodios en nuestra historia común que nos avergüenzan por su crueldad, pero los creíamos superados para bien.

                  Lo ocurrido estos días en Nigeria nos retrotrae a una etapa del subdesarrollo humano muy próximo a lo más salvaje de nuestro ser, la parte más irracional del ser humano, el animal sin sentimientos ni conciencia.

                  No sé el desenlace de este terrible suceso, ni si los expertos van a logar la pronta liberación de la niñas, o el Gobierno de Nigeria, a quien todos acusan de pasividad, será capaz de negociar con Boko Haram el intercambio de terroristas por niñas, pero de lo que si estoy seguro es de que esto, por muy terrible que nos parezca, es solo un capítulo de la historia de terrorismo yihadista, uno más tras el 11S, el 11M , el 7J, Beirut, Casablanca, y la ya interminable lista de atentados y miles de víctimas.

                   Los Estados Unidos equivocaron y siguen equivocando las soluciones. Después de años de guerra  y miles de muertos en Afganistan toca ahora abandonar a los afganos a su suerte, con la segura amenaza del regreso de los talibanes y su régimen integrista islámico. Los terroristas de la franquicia Al Qaeda se mueven con toda libertad por muchos países de Africa y Medio Oriente  y actúan donde les viene en gana, llámese Siria, Nigeria, Europa o los mismísimos Estados Unidos, con guerrillas, grupos armados, o lobos solitarios, secuestrando, matando o poniendo bombas. El terrorismo siempre tiene a su favor la libertad para elegir las víctimas, el lugar, el medio y el momento.

      Se dice que si se  descabeza a un grupo terrorista, de inmediato se reproducirán como la hidra  de siete cabezas. No es así. Tenemos la experiencia de la banda terrorista ETA, muchas veces descabezada, es verdad, pero el efecto  sobre su estructura y operatividad permite a las fuerzas policiales mayores éxitos, al margen del golpe para la moral de los asesinos, a quienes, momentáneamente, se les deja sin líder.

      Más eficaz para la lucha contraterrorista ha sido la eliminación de Osama bin Laden, que la muerte de muchos terroristas anónimos, cuya muerte, muchas veces suicida, es, según sus creencias,  el paso directo al paraíso. Poner precio a la cabeza, es una forma de hablar, de Abubakar Sekau seguramente será más eficaz que un contingente de militares fuertemente armados desconocedores del medio y la guerra de guerrillas.

       Estas guerras las ganan los Servicios de Inteligencia y Comandos Especiales adiestrados en combatir, con sus mismas armas, a los grupos terroristas. Negociar puede salvar unas vidas, pero seguramente proporcionará a los terroristas más medios para seguir matando. ¿Quiere esto decir que se abandonen a su suerte a estas pobres niñas? Para nada, más bien al contrario, empléense los medios más adecuados y eficaces para su pronta liberación.