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miércoles, 8 de agosto de 2018

RIESGO DE EXCLUSIÓN SOCIAL

Publicado en el Diario de Cádiz el miércoles 8 de Agosto de 2018



                                                                                                                                                                            
         De vez en cuando la conversación con Erika tiene un tono distendido e intrascendente. Cosas de España o de la República Checa que sirven para distraerse de los muchos y graves problemas que marcan la agenda de nuestras conversaciones.

-       Erika decía yo en la tertulia de Onda Cádiz que el checo es un idioma imposible, que hay palabras que no tienen vocales, como “helado”.

-       Si tiene dos vocales, una “i” y una “a” al final de la palabra.

-       Lo que si recuerdo que es impronunciable. Deletrea, por favor.

-       “z – m – r – z – l – i – n – a. “zmrzlina”

-       Bueno para mí es impronunciable de todas formas.

-       ¿Te digo alguna de las muchas palabras sin vocales?: “vlk” (lobo), “rsrt” (pelo), “hrb” (chimenea). Hay muchas Jaime.

-       Ya lo sé. He vivido cinco años en Praga.

-       Pero te llamo por otra cuestión. He leído un artículo del académico de la RAE, Pérez Reverte, en la que se declara como “persona en riesgo de exclusión social” y lo argumenta diciendo que es: católico, español, de derechas y heterosexual.

-       Bueno, creo que no está solo. Afortunadamente somos muchos en ese riesgo. Naturalmente se trata de una broma de Pérez Reverte.

-       ¿Broma?

-       Si Erika, tiene un fondo de verdad porque lo que “se lleva” ahora en España es ser separatista, o al menos que te importe muy poco España, que se pite el himno, se insulte al Rey, se queme la bandera y no pasa nada, y ya sabemos lo que pasa en esos casos en esas democracias que son nuestro modelo.
Que se imponga “por narices” la llamada “ideologías de género”, que se ataque sistemáticamente a la Iglesia Católica, o que no seas “progresista” de izquierdas.

-       Y ¿qué te puede pasar Jaime?

-       Nada mujer, no te preocupes. Te llaman “facha”, “franquista”, “retrogrado” y no sé cuántas cosas más que ni ellos saben lo que dicen porque su ignorancia corre pareja con su osadía.
Erika te falta entender el sentido del humor de los españoles. Somos muy graciosos. Si unos se manifiestan ateos y de izquierdas por qué no puedo yo manifestarme católico y de derechas? (Continuará)


sábado, 17 de febrero de 2018

ERIKA (4) : LA11MIL


Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 17 de Febrero de 2018

MIS CONVERSACIONES CON ERIKA





Jaime Rocha   
 Capitán de Navío (R)

LA11MIL
     

        El viernes tenía tertulia en Onda Cádiz y, como ella ahora hace lo mismo en Ceska Televize, la invité a que me acompañara.

-       Si te apetece ver una tertulia de tele en directo te recojo a las nueve y, no será como las tuyas en Praga, pero, quien sabe, a lo mejor aprendes algo

-       Seguro. Hay muy buenos profesionales en España.

-       Pues Miguel es uno de ellos. Te gustará.

Después de las presentaciones se sentó en un sillón en el mismo plató y allí estuvo sin perder un detalle. Luego me comentaría que le había gustado mucho.

-       No es igual que lo que yo hago en Ceska Televize, son cinco participantes, en círculo y un solo tema de debate. Muchas veces se tapan unos a otros hablando todos a la vez.
-       Ya te dije que te interesaría. Ahora vamos a la Confederación de Empresarios, se presenta “LA11MIL” “Cádiz, provincia de talento”, como acabas de comprobar.

Llegamos con tiempo para tomar un café previo. Vuelta a las presentaciones, Jesus, Javier, Daniel, Teófila, Miguel…luego, le salió la vena periodística y me dijo que se había quedado con las ganas de hacer algunas preguntas a los protagonistas.

-       Parece una iniciativa interesante para Cádiz. Me comentó.

-       Sí Erika, falta hace. El gaditano, generalizando, es inteligente, tiene talento, como dicen los de esta iniciativa, pero parece que solo lo demuestran cuando salen fuera de su entorno. Yo lo experimenté en Castellón cuando estuve de gerente de una fábrica de azulejos y me llevé a los primeros gaditanos a trabajar en ese sector. Aprendían rápido y lo hacían bien. La prueba es que fueron más de dos mil.

-       ¿Y estando aquí no son así?

-       Pues no, y me duele decirlo. Hay un fracaso escolar muy alto, en formación profesional también hay un vacío tremendo, a veces hay que traer soldadores u otras especialidades de fuera. Muchos titulados superiores se tienen  que ir al extranjero. Yo mismo tengo un hijo en Inglaterra y otra en Singapur. Aquí no hay trabajo para ellos.

-       Eso es muy grave. ¿Qué van a hacer los de “LA11MIL”?

-       Pues tratar de despertar esos valores dormidos del gaditano. (Continuará)
       

        





viernes, 2 de febrero de 2018

ERIKA (3): IDEOLOGÍA DE GÉNERO




  MIS CONVERSACIONES CON ERIKA
 Jaime Rocha   
Capitán de Navío (R)

IDEOLOGÍA DE GÉNERO

     
 Atravesamos San Juan de Dios y la plaza de la Catedral camino de la de Candelaria, donde tomamos café. Erika era, a sus “veintipocos” años una belleza explosiva, en definición que utilizó el presidente del Real Madrid, Ramón Mendoza (q.e.p.d.) para definir la belleza de las mujeres checas, mientras veíamos a su equipo contra el SK Slovan de Bratislava en partido de Copa de la UEFA de 1991.

         Erika se correspondía con el prototipo, pero ahora su belleza se ha serenado sin perder un ápice de atractivo. Se lo digo:

-       -- No sé si decirlo Erika, pero los años, como a los buenos vinos de esta tierra, te han mejorado.

-       - Siempre tienes una palabra de ánimo. Da gusto hablar contigo.

-       - Pues fíjate que ahora hay que tener mucho cuidado.- Le explico - Según donde y a quien, decirle a una mujer “guapa” te puede crear problemas, enseguida te acusan de acoso o algo peor.

-       - ¿Y viceversa?

-       -  Ah no, solo funciona en un sentido.- Le aclaro -Ahora se impone lo que llaman la “ideología de género”, que en palabras del Papa Benedicto XVI: es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura. Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo”.

-       - No solo es en España.- Me apunta Erika.-  En algunos países occidentales los “lobbies LGTB” tienen mucha fuerza y tratan de imponer esa “ideología de género” a que te has referido. Intentan, y a veces lo consiguen, entrar con fuerza en el campo de la educación promoviendo auténticas barbaridades como los cambios de sexo en adolescentes o incluso niños. En países de amplia implantación cristiana, como Polonia, están más frenados, pero no siendo así, el avance y la fuerza de estos lobbies es mucha.

-       - Que cada uno piense y actué como quiera, - le añado - allá cada cual con su conciencia, si es que la tiene, pero tratar de imponer una ideología a base del adoctrinamiento a los más vulnerables me parece una canallada. (Continuará)

sábado, 12 de noviembre de 2016

MALOS PADRES

Publicado en el diario de Cádiz el sábado 12 de Noviembre de 2016


            Ser padres no debe ser nunca una actitud irresponsable. Es más bien una grave responsabilidad que asumimos por el hecho de traer un nuevo ser a este mundo. Un ser que en buena parte será, en su edad adulta, la componente de muchos factores, uno de los cuales, sin duda y en mayor medida, le corresponde a la educación que los padres hayamos querido y logrado inculcarles.

         En estos días, una niña de apenas doce años ha fallecido como consecuencia de una exagerada ingesta de alcohol en uno de esos botellones exentos de vigilancia paterna o policial, esa especie de territorio salvaje que para comodidad de autoridades municipales e inhibición de los padres existen en buen número de ciudades y pueblos españoles. Era la tercera vez que la niña se excedía y nadie puso remedio.

         Ejercer la autoridad paterna o cívica es incómodo, exige dedicación, preocupación, tomar decisiones incómodas que van a ser contestadas de inmediato por los destinatarios. Es más cómodo dejarles hacer, aunque pueda, como en este caso, llevarlos a la muerte.

         Ser padres es otra cosa, es no acostarse hasta que llega sano y salvo el último de tus hijos, es molestarte en llevarlos y traerlos a fiestas o reuniones nocturnas, aunque tengas que madrugar para trabajar al día siguiente.

         Luego, naturalmente hay factores como las amistades o la personalidad de cada uno, que con la educación que padres y profesores hayamos inculcado terminarán de configurar su personalidad.

         No es fácil ni cómodo muchas veces, pero el sacrifico y el trabajo responsable da frutos, nos da una recompensa impagable: ver a nuestros hijos, ya adultos, devolvernos con creces de amor y respeto todos esos sacrificios.

         Puede haber factores que hagan inútiles esos sacrificios paternos, como suelen ser en la mayoría de los casos las “malas compañías”, pero aun en esos casos nuestros hijos, que han recibido una buena educación, deberían saber defenderse ellos mismos de esas compañías perniciosas y si no, ahí deberíamos estar de nuevo los padres haciéndoselo ver. Ser padre no es fácil, pero merece la pena ser buenos padres.

sábado, 3 de septiembre de 2016

LA MALA EDUCACIÓN

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 3 de Septiembre de 2016


                                 Me crucé con ellos, madre e hijo, en una de las anchas aceras de la Avenida de Andalucía. El niño, de unos ocho años, terminaba de comerse un paquete de chuhes y tal como acabó tiró la bolsa al suelo. La distancia a la papelera más próxima (casualmente, porque se echan de menos en muchos sitios) no llegaba a tres metros. Me atreví a decirle a la criatura: “Se te ha caído la bolsa” (lo hago así para darle una salida airosa). La madre no tardó nada en contestarme: “No se le ha caído, la ha tirado, para eso pago mis impuestos”


         Por desgracia no es un caso aislado. Veo a padres en supermercados consentir a sus hijos coger lo que les apetece, abrirlo y volverlo a dejar, o comer hasta donde les da la gana y dejarlo luego, sin recibir de sus padres, que lo ven, ninguna corrección.

         Se habla mucho de que ha “progresado” la suciedad en ciudades donde hace más de un año han entrado gobiernos “progresistas” y es cierto, por lo menos Madrid y Cádiz que he podido observar directamente. De modo que no es la falta de lluvia (como decía el concejal gaditano), sino la falta de limpieza por parte de los servicios correspondientes. Esa sería la culpable del cincuenta por ciento, junto con la falta de papeleras grandes y bien instaladas por toda la ciudad

         Pero del otro cincuenta por ciento, los culpables son esas madres y padres, mal educados ellos, incapaces, por tanto, de educar a sus hijos. Esos adolescentes y jóvenes que salen del colegio, montan en el autobús y corren a ocupar los asientos vacíos, sin cederlos jamás a personas mayores e incluso impedidas y sin que los conductores se lo recriminen o les obliguen a dejar los reservados para estas personas.

         Hay una falta evidente de vigilancia, tanto de día como de noche (Ay de aquellos serenos y vigilantes de jardines !!!), gracias a esta ausencia de vigilancia quedan restos de botellones, los dueños de los perros no se ocupan de recoger los excrementos de sus mascotas ni echan agua que elimine desagradables olores, la ciudad parece una inmensa pared para las pintadas, mobiliario urbano roto….¿No se ahorraría dinero mediante el refuerzo de la vigilancia e instalación de cámaras?

sábado, 18 de julio de 2015

PAREN QUE ME BAJO

 Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 18 de Julio de 2015


           Magnífica tribuna de Antonio Porras en el Diario de Cádiz el domingo, titulada “Ideologías y Guarradas”. Termina con esta frase: “A veces parece que la humanidad civilizada cabalga imparable en su camino de regreso hacia los árboles”.  Y lo ilustra con el siguiente razonamiento: “a cualquiera podría parecerle una grosería injustificable, una auténtica guarrada, pero ahora resulta que no solo es una cuestión ideológica, sino de libertad de expresión y hasta artística”. La “artista” es, la militante de Podemos Águeda Bañón,  jefa de prensa del Ayuntamiento de Barcelona y “actriz postporno”.
         Otro artículo reciente en nuestro Diario describía con estupor algún acto público, que les ahorro, “como si fueran una pareja de monos en el zoo”. La humanidad, esta humanidad tan avanzada, tan progresista del Siglo XXI ha perdido los valores, el sentido común, la vergüenza y la educación.

         Estos progres desconocen que la educación no es más, ni menos, que el respeto a los demás. Comer con la boca cerrada no mejora el metabolismo, lo hacemos así porque el de enfrente no tiene por qué soportar el espectáculo nauseabundo  de nuestra masticación. Responder a un saludo, contestar un correo, son muestras de consideración hacia el otro.

         Enseñamos, o deberíamos enseñar, a nuestros hijos a ceder  un asiento, en señal de respeto a los mayores, a ayudar a una persona impedida que lo necesite. Enseñamos, o deberíamos enseñar, que hay actos fisiológicos, comunes a todos, que debemos realizar en privado y sin publicidad, simplemente por respeto a los demás.

         En definitiva, la buena educación, esa que se transmite, o debería transmitirse, de padres a hijos no es más que una serie de normas de respeto a nuestros semejantes.

         Siglos de avances espectaculares en las ciencias conviven con el retorno a la selva de muchos habitantes de este planeta. Si este  es el mundo que nos ofrecen estos autodenominados progres, párenlo que me bajo.

         

domingo, 15 de marzo de 2015

MENDIGOS

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 14 de Marzo de 2015

       De vez en cuando, siempre serán muchas, leemos en la prensa la muerte de un indigente, de un “sin techo”, de esas personas cuyas historias ignoramos pero que, a veces por mala suerte, otras por sus propios errores, han terminado mal viviendo de la caridad y de la solidaridad de personas e instituciones sensibles a estas situaciones.

      Otras muertes ni siquiera son del dominio público, pero puedo asegurar que también ocurren. Ese es el futuro de tantas personas sin futuro, sin esperanza, cuyas pertenencias caben en una mochila.

      Como digo, hay personas, voluntarios de distintas organizaciones, a los que estas personas si les importan, se acercan, las oyen, conocen los pormenores de tanta desgracia y les ayudan. Ayuda siempre escasa, insuficiente para remediar tanta escasez de afecto, de hogar, de lo más elemental que un ser humano necesita para sobrevivir.

      A veces uno pasa junto a ellos dormidos y abrigados por una manta que reconoce porque apenas hace unos días que se le entregó en una de esas organizaciones que les ayudan. Y luego, al día siguiente, lee en la prensa que muchos, he escrito muchos, edificios abandonados desde hace años están a punto de caerse, de terminar sus días de vida útil, sin haber servido absolutamente para nada durante muchos años.

      Uno no es más que una gota de agua en un desierto y los escasos albergues, las ONGs, los voluntarios, y las aportaciones económicas que con mucho esfuerzo se logran, apenas representan alivios parciales a tanta necesidad.

      Países como España, con más de cuatro millones de parados y, según un reciente informe de Caritas, más de siete en el umbral de la pobreza, debe tener como prioridad absoluta solucionar las necesidades básicas de todas esas personas.
     
      Necesidades básicas que van, desde un techo bajo el que cobijarse hasta una atención médica, pasando, naturalmente por alimentación, educación y abrigo. Igual que pasa con los edificios abandonados e inútiles, existen medios suficientes que la corrupción y el mal uso desvíen de lo que debería ser prioritario

sábado, 7 de febrero de 2015

MOSCAS EN LA CARA



             Nos resulta muy molesto tan solo evocar esa imagen que no quisiéramos ver nunca en los televisores, mientras damos buena cuenta de nuestra bien condimentada y abundante comida, de niños africanos de vientre hinchado y claros síntomas de desnutrición, que se llevan a la boca un escaso trozo de cualquier alimento recibido de la ayuda internacional, mientras las moscas se posan en su cara.

          Deseamos que pasen pronto, que se eliminen de nuestra vista con la misma celeridad que se eliminan de nuestras conciencias. No quisiéramos haberlas visto nunca para no recordarlas.

          Estábamos debatiendo, un grupo de directivos de una ONG que lleva veinticinco años de ayuda humanitaria y proyectos de desarrollo en regiones muy empobrecidas del mundo, la forma de concienciar a nuestra sociedad para que se comprometa, para que haga algo por aliviar tanta miseria.

          Llegamos a la conclusión de que es necesario reeducar a nuestros conciudadanos, conseguir que hagan suyos estos problemas, que sientan en lo más profundo de sus corazones que ese niño con la cara llena de moscas también le concierne a él, aunque esté físicamente a miles de kilómetros.

          No seamos injustos, no todos son así, hay muchas personas que entregan lo que pueden para aliviar estas situaciones, unos su tiempo, otros su dinero o su trabajo, son los voluntarios que pueblan estas organizaciones, pero claro, la necesidad es casi infinita. No es solo ese niño, son millones de niños con hambre, con enfermedades incurables, sin techo donde cobijarse, sin ninguna posibilidad de tener una mínima educación y no digamos estudios y un desarrollo personal.

          Pero también adultos que milagrosamente han sobrevivido a tantas dificultades, millones de refugiados que huyen de guerras y persecuciones o víctimas de catástrofes  naturales o provocadas por otros hombres, necesitan ayuda. Como digo, las necesidades superan con muchísimo a los recursos que gobiernos y ciudadanos voluntarios han sido capaces de aportar hasta ahora.

          Dicen, quienes han tenido la ocasión de vivir de cerca estas situaciones, que por poca sensibilidad que se tenga quedan marcados para toda su vida, pero no son muchos los que tienen el coraje, el valor y el privilegio, si el privilegio porque les va a marcar para siempre, de vivirlo.

          ¿Qué hacer para que tantos buenos ciudadanos no pasen olímpicamente de tanto drama? ¿Qué hacer para que esas imágenes, que no queremos ver, nos hagan saltar como un resorte y hacer algo, lo que sea, por ayudar aunque mínimamente?

          La respuesta, desgraciadamente, ya no está en quienes observan la vida, los muchos dramas que nos rodean, sin que apenas les afecten. La respuesta está en los jóvenes, los niños de hoy, a quienes hay que enseñar a ser solidarios con quien sufre,  a hacerse participes de los graves problemas que viven tantos seres humanos a veces sin más motivo que haber nacido en una determinada zona geográfica.

          Esa ONG de la que estoy hablando, que trabaja en Perú, Mozambique y también en España, tiene tres áreas. Las ya mencionadas de Ayuda Humanitaria (los peces), de Proyectos de Desarrollo (las cañas de pescar) y la más importante, la de Educación para el Desarrollo, la conciencia de los valores solidarios que intenta transmitir a niños y jóvenes del llamado mundo desarrollado y también a sus profesores, medios de comunicación y creadores de opinión. Un titánico esfuerzo por recuperar valores  perdidos por esta sociedad del consumo, egocéntrica y nihilista. Está en juego la vida de millones de seres humanos. 


sábado, 20 de diciembre de 2014

FUNDACIÓN + 34

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 20 de Diciembre de 2014

Me impresionó y preocupó lo que oí en un programa de radio de ámbito nacional: Más de 1.800 españoles están ingresados en cárceles en el extranjero. Cárceles donde se duerme en el suelo, salvo que tenga dinero para pagar una colchoneta, cárceles donde pueden pasar dos o tres años esperando un juicio que nunca llega, mal alimentados, por decir algo, sin asistencia médica, hacinados y sin contacto alguno con familiares o abogados.

“En Fundación +34 luchamos contra la soledad de los 1.802 españoles encarcelados en el extranjero” explicaba su portavoz a las preguntas de la periodista. Su nombre deriva del prefijo telefónico internacional de nuestro país, ese prefijo al que ni siquiera tienen acceso los presos españoles.

Con ser muy grave lo que estaba oyendo, hubo algo que me impresionó de forma especial: un elevado número de estas personas no quieren que sus familias sepan que están en esa situación, son delincuentes ocasionales, en busca de un dinero rápido haciendo de muleros.

Muchas personas, dadas por desaparecidas en nuestro país, llevan años en cárceles inmundas y no quieren, por vergüenza, que sus familias conozcan esta situación. “Fundación +34” viaja, en estas próximas Navidades, a Lima (Perú) donde 370 españoles están encarcelados en situaciones lamentables.

Ni siquiera nuestros representantes consulares pueden hacer mucho por ellos. Apenas alguna visita y escaso apoyo económico. La justicia de algunos de esos países no es que sea lenta, es que es inexistente y las garantías de un juicio justo nulas.

El 83 por ciento de los encarcelados lo son por tráfico de drogas, la inmensa mayoría por primera y única vez en sus vidas. Personas jóvenes, algunos casados y con hijos, que caen, engañados, en la posibilidad de obtener un dinero importante, de forma fácil, rápida y sin riesgo.

“Fundación +34” dispone de una página web donde, quien esté sensibilizado por este problema, puede informarse y colaborar, si es su deseo. Confieso que personalmente no había prestado mucha atención a este drama. Ni siquiera podía calcular su dimensión y menos conocer la existencia de personas de buen corazón ocupadas en paliar el terrible aislamiento que sufren.

sábado, 29 de noviembre de 2014

CRUZADAS DEL SIGLO XXI



             Parece increíble, pero la sensibilidad humana por los problemas que consideramos ajenos, lejanos a nuestros intereses inmediatos, dura lo justo hasta que una nueva noticia tapa a la anterior.

          El hambre en el mundo, la muerte en la calle de un indigente, la decapitación de un periodista o un cooperante americano, el rapto de cientos de niñas, las muertes de adolescentes por sobredosis, las jóvenes explotadas sexualmente y tantas desgracias como a diario entran por nuestras retinas a través de los medios de comunicación, apenas permanecen en nuestro cerebro el tiempo que las imágenes, esas molestas imágenes, ocupan la pantalla.

          No todo el mundo es así, afortunadamente, pero no es precisamente la mayoría la que toma acción para remediar o paliar tanto sufrimiento. Hay una minoría, a todas luces insuficiente, que sufre con las desgracias ajenas y pone lo que tiene de su parte por remediarlo, con su dinero, su trabajo o simplemente, aunque muy importante, con su tiempo.

          La Iglesia Católica, a través de Caritas y otros organismos, Organizaciones No Gubernamentales, y algunas Instituciones públicas y privadas, hacen un esfuerzo digno de encomio, pero faltan recursos humanos y económicos para conseguir éxitos significativos. Los males enumerados al inicio de este artículo y otros similares y tan graves, siguen existiendo. Solo se consiguen paliar, en parte y en casos puntuales, algunas situaciones límite.

          La excusa que ponemos habitualmente es que hay demasiada  desgracia, demasiados males y que nuestras posibilidades de ayuda son muy limitadas, apenas una gota en un océano, pero no es más que una mala disculpa de quien solo piensa en sí mismo o como mucho en los suyos. Esa es la sociedad que hemos construido.

          Los países, sus gobiernos, son fiel reflejo de las sociedades de las que se nutren. No debe extrañarnos que sus comportamientos, en estas y otras cuestiones, sean similares. En esencia lo que criticamos es la falta acciones conjuntas de lucha decidida y eficaz para acabar con esos graves problemas de la humanidad.

          Se dice, por quien tiene datos fehacientes, que el hambre en el mundo, que tantas muertes ocasiona, fundamentalmente entre los niños, podría remediarse contando solo con los excedentes alimenticios que sistemáticamente se destruyen para mantener los precios del mercado.

          No digo que sea fácil, pero una acción coordinada y decidida de los cuerpos de seguridad de los países afectados en mayor medida por el narcotráfico, en la lucha contra esta lacra, conseguiría, al menos, una disminución de sus mortales  efectos. Lo mismo sirve para la lucha contra el tráfico de seres humanos, o la prostitución organizada, pero aquí también hay intereses de países, por extraño que parezca,  o incluso temor a las poderosas mafias que financian el terrorismo internacional, que impiden esa acción conjunta y decidida, poniendo más medios técnicos y humanos, es decir, más dinero.

          USA, Reino Unido y Francia se unen para luchar contra el Estado Islámico cuando los terroristas decapitan a periodistas y cooperantes de sus países y difunden en vídeo estos crímenes, pero no logran crear una coalición internacional, siquiera de los países objetivo de los terroristas, por temor a la reacción de sus sociedades, como ocurrió en España tras la invasión de Irak, criticable si se quiere, pero para nada causante del terrible atentado del 11M, como muchos, por intereses políticos, han querido hacer ver.

          Estamos hablando de problemas que afectan a la humanidad en su conjunto, más acentuados en unos países que en otros según el caso (hambre en África, narcotráfico y prostitución en Occidente, terrorismo yihadista en países islámicos y Occidente) y para cuya erradicación serían necesarias auténticas cruzadas empleando la tecnología y los medios de los que se disponen en el siglo XXI, todos los disponibles, lo que parece hoy por hoy imposible. Los intereses o el miedo coartan la acción de los gobiernos, que si fueran capaces de superarlo, si fueran capaces de actuar decidida y coordinadamente buscando la solución de estos graves problemas, sin duda lo lograrían.


          El hambre, el narcotráfico, el terrorismo dejarían de matar a miles de seres inocentes. Se necesitan autenticas cruzadas internacionales  para lograrlo, el enemigo es muy poderoso.    

sábado, 12 de octubre de 2013

LAMPEDUSA

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 12 de Octubre de 2013
 El deterioro político, social, económico y ético alcanza cotas que asustan. Nuestras sociedades occidentales están corruptas, el relativismo se ha adueñado de nuestras vidas. Actuamos como si no existieran límites para nada, como si las leyes que regulan nuestro comportamiento en sociedad no fueran para nosotros. Nos escandalizamos, el tiempo imprescindible, ante un nuevo caso de corrupción, un asesinato, la muerte masiva de emigrantes, los actos terroristas, o la violencia ejercida por grupos políticos radicales de uno u otro signo.

Se ven escenas desgarradoras en los informativos mientras seguimos nuestras vidas. A veces ocurren a muchos kilómetros y otras a nuestro lado, es igual. Mientras no nos afecte directamente o a uno de los nuestros, no habrá reacción, no moveremos un dedo por aliviar el mal causado o prevenir futuros males.

Nos encogemos de hombros y pensamos que ya existen políticos, jueces, policía, médicos y todo tipo de profesionales que cobran por prevenir o remediar esos males, sin ser conscientes de que una buena parte de culpa es nuestra.

El Papa Francisco ha pronunciado una frase en la isla de Lampedusa ante los cientos de emigrante muertos: "Esto es una vergüenza". No se refería solo a los políticos que, con frecuencia, miran para otro lado ante dramas como este, se refiere a estas sociedades de la opulencia y las grandes fortunas que no hacen nada para evitarlo. La culpa es nuestra, es una culpa colectiva. Las últimas generaciones de países occidentales han abandonado valores como la solidaridad, la ética, el respeto a la vida humana, el sentido de lo moral y en general, todos esos valores que dan al ser humano una dimensión transcendente.

Los sistemas educativos que han formado a las generaciones actuales no se han ocupado en absoluto de estos aspectos, más bien han adolecido de referencias morales. Aborto, eutanasia, terrorismo, violencia, corrupción no son más que manifestaciones de esa falta de valores morales.

Que existen excepciones nadie lo duda, nadie que conozca el trabajo desinteresado de miles de ciudadanos, pero es un milagro que en este caldo de cultivo puedan florecer seres humanos en toda la extensión de la palabra.

sábado, 13 de abril de 2013

JUSTICIA SOCIAL Y CARIDAD

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 13 de abril de 2013

 


EN las actuales circunstancias económicas hay quien se pierde en debates estériles sobre si lo que el país necesita es justicia social, solidaridad o caridad cristiana, cuando realmente lo que importa a quienes no tienen cubiertas sus necesidades básicas es que alguien resuelva su situación. La justicia social, es decir, el reparto equitativo de la riqueza que genera un país, (si los dirigentes políticos fueran capaces y pusieran en ello su empeño), eliminaría las bolsas de pobreza y lograría hacer extensivo a todos sus ciudadanos el estado de bienestar, no haciendo necesarias otras formas de asistencia.

Lo que sucede es que ni los Gobiernos son capaces, ni son esas sus prioridades, y menos, naturalmente, en plena penuria económica, lo que propicia la aparición de organizaciones civiles cuyo trabajo consiste en aliviar las situaciones de extrema pobreza que sufren seres humanos en el mundo.

Organizaciones no gubernamentales de todo tipo, desde médicos a bomberos, se unen para prestar importantes, vitales, servicios a sus semejantes, desplazándose a cualquier lugar donde se les necesita. Aportan su tiempo, su ayuda económica, sus conocimientos y experiencias a favor de los más necesitados en un gesto de solidaridad, compasión y conmiseración, los sentimientos más nobles del ser humano. Amar al prójimo como a uno mismo, como reflejo del Amor de Dios, es lo que definimos como caridad cristiana. Nace Caritas en 1897 en la ciudad alemana de Friburgo y tiene su fase más activa tras la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa de la Iglesia Católica alemana se universaliza y llega a todos los rincones del mundo donde hay necesidades que atender.

Manos Unidas, Orfanatos, Hospitales y Centros Asistenciales, donde millones de excluidos sociales encuentran consuelo a sus dolencias, son también obra de la Caridad Cristiana. No entremos al trapo de quienes quieren desprestigiar a unos para ensalzar a otros. Todas estas acciones son plausibles, sea la motivación que sea, y en momentos como el actual, necesarias. Mejor empleemos esas energías en exigir al Gobierno que promueva y realice la auténtica justicia social, que le es propia.

sábado, 22 de diciembre de 2012

LIBERTAD ¿PARA QUÉ?

   Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 22.12.2012

Tenemos en nuestras retinas las imágenes de los veinte niños asesinados en Newtown (USA) por un joven que ha utilizado su libertad para acabar con la vida de 28 personas, incluida su propia madre.

Familia desestructurada, y una madre que, por ganarse el cariño, o al menos no el desprecio de su único hijo, le enseña a disparar, y le compra las armas que el joven quiere, con el resultado que conocemos.

EEUU pasa por ser el "país de las libertades", cuna de la moderna democracia, por leyes como la que permite que trescientos millones de armas estén en manos de ciudadanos a los que no se les ha hecho una prueba psicotécnica, o se han investigado sus antecedentes, o un mínimo de seguridad sobre el "buen uso" al que van a ir destinadas las armas en su poder.

Como contraste con lo anterior, un ciudadano norteamericano puede recibir un trato vejatorio o incluso violento por una infracción de tráfico o administrativa, es decir, la policía actúa sin mucho miramiento, sintiéndose respaldada por las leyes que tratan de imponer. He ahí las terribles contradicciones de una sociedad sin identidad, formada por emigrantes de las más diversas procedencias. Nunca han sido más que inmensamente ricos, la nación más poderosa de la tierra, el "imperio" de la era moderna.

No quiero generalizar. He tenido buenos amigos norteamericanos, he pasado largas y frecuentes temporadas de trabajo en ese país del que admiro muchas cosas, hasta con una cierta envidia, pero siempre he pensado que no sería un país unido y viable si, de repente o por adversas circunstancias, se convirtiera en un país pobre.

El dios de los norteamericanos, de la mayoría, es el dólar, por quien se mata o cometen los más execrables crímenes. Los valores éticos y morales, esos que nosotros, europeos, teníamos tan interiorizados no hace mucho, prácticamente han quedado como patrimonio de una minoría.

Escena de una película norteamericana: "¿Has disparado alguna vez un arma? Tienes que hacerlo, se siente uno el hombre más poderoso del mundo". Esa es la moral predominante, el poder, el dinero, el egoísmo llevado al extremo. Aquí, en la vieja Europa, despojada de sus valores éticos y morales, ya no nos falta mucho para alcanzar esas cotas de "libertad", menos mal que ahora somos pobres.

lunes, 17 de diciembre de 2012

ALGO HABRA QUE HACER



          Con mucha frecuencia recibo comentarios a mis artículos, tanto en el blog como en el Diario de Cádiz, de lectores que, muy disconformes con la situación actual de España, se preguntan y me preguntan: ¿Qué se puede hacer?

          A todos les respondo lo mismo, yo tampoco tengo la solución, pero “algo hay que hacer” y con urgencia. El deterioro moral, social y económico de España, requiere una terapia de choque, no un tratamiento a largo plazo con nulos efectos paliativos, todo fiado a un futuro que algunos, entre los que se encuentran quienes optan por el suicidio, no verán.

La situación es muy desesperada y quien no lo vea así es porque tiene la suerte de no tener muy  cerca uno de estos dramas familiares. El país no puede soportar casi seis millones de parados, el veinticinco por ciento de la población activa (es un decir), millón y medio de hogares en los que no hay ingresos, ni siquiera subsidios, y con hijos a los que alimenta la Iglesia Católica a través de sus muchas instituciones, la primera de ellas Caritas.

          Familias mal viviendo de las pensiones de los abuelos, y jóvenes bien preparados emigrando por miles a Alemania, Gran Bretaña o Iberoamérica.

          Tras la experiencia de Zapatero, sin duda el peor Presidente  de Gobierno de la democracia, y sobre el que no haremos más leña, el Partido Popular logra una mayoría absoluta, más por hartazgo del PSOE que por méritos propios. Rajoy, antes y después de las elecciones, obtiene en las encuestas unas calificaciones de suspenso bajo. No es un líder carismático, no llega al ciudadano y no sabe (aunque bien quisiera) explicar lo que esta haciendo.

          El Partido Popular, que pecó de prepotencia en Andalucía y terminó perdiendo un gobierno que tenia ganado, sigue, a nivel nacional, con iguales comportamientos: Tengo mayoría absoluta, hago lo que creo que tengo que hacer y prescindo de consensos y acuerdos previos. Gobierno por decreto o mayoría y, quizás dentro de otro año más o año y medio, empecemos a crear empleo (naturalmente poco) y los españoles nos darán la razón.

          No hay tiempo, el tiempo se ha terminado cuando casi un cincuenta por ciento de la población (quizás me quedo corto) mal vive de la caridad y las ayudas. Se cumple un año de gobierno del PP y el balance es:

-        Más paro y peor retribuido.

-        Sigue la incesante destrucción del tejido empresarial, sobre todo en la pequeña y mediana empresa, que son las que generan el noventa por ciento de los puestos de trabajo.

-        Cada día cierran por miles pequeños comercios, casi todos empresas familiares, porque a los españoles de a pie, el poder adquisitivo se les ha reducido drásticamente y la actividad económica está bajo mínimos.

-        Las administraciones publicas: Gobierno Central, Gobiernos Autonómicos, Diputaciones, Mancomunidades y Ayuntamientos no dan  un paso hacia la reducción de duplicidades o triplicidades administrativas, eliminación de los miles de asesores y liberados sindicales o reducciones considerables de sus sueldos, a veces duplicados, y sobre todo de sus complementos.

-        Los partidos políticos, sus fundaciones y sindicatos, continúan recibiendo millonarias subvenciones del dinero de todos los españoles.

-        Algunas cajas y bancos, tras una pésima administración y haber engañado y cobrado intereses de usura a sus clientes, tienen que ser ahora rescatados con dinero que pagaremos durante muchos años.

-        Así y todo, esas entidades bancarias siguen negando préstamos a empresas y particulares y ejecutando desahucios, ahogando las pocas posibilidades de supervivencia de muchas empresas y comercios.

-        Lo que no falta en los presupuestos son gastos en “embajadas” y medidas favorecedoras de las señas de identidad de cada región, junto con recortes en servicios sociales, educación e inversiones productivas o prestamos a empresas.

             Fui gerente de una empresa azulejera a la que la crisis de 1993 había dejado en la situación que encontré a mi llegada: De cuatro hornos instalados, dos apagados por exceso de producción y escasez de ventas. El stock era tan grande que ya no cabía en los amplios almacenes.

          Un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en tramitación para despedir a 45 empleados de una plantilla de 185, y los sindicatos paralizando la actividad productiva con huelgas y movilizaciones.

          No voy a entrar en aquí en detalles de cómo salimos de esa desesperada situación hasta poner a la empresa en beneficios y, no solo no disminuir la plantilla, sino aumentarla hasta 250 personas, la mayoría con contratos fijos, pero diré la palabra mágica: c o m p e t i t i v i d a d.

           Los bancos no prestaban dinero estando en pérdidas y el dinero es la savia de la empresa, así que hubo que buscarlo reduciendo costes y vendiendo algunos activos poco rentables.

            Se pactó con los sindicatos una “paz social” a cambio de mejoras en las condiciones de trabajo y seguridades de empleo según resultados, es decir, se involucró a toda la plantilla en el nuevo proyecto.

              Se mejoró el producto y los canales de comercialización, nos hicimos más c o m p e t i t i v o s.

              Ahora, en España, siguiendo directrices de la Unión Europea y para poder recibir, llegado el caso, los fondos de ayuda que se precisen, solo se ejecuta una parte del plan, la reducción de costes. La parte más débil de la sociedad soporta, casi en exclusiva, lo más duro, lo menos imaginativo, los recortes del gasto.

                 Nos falta lo más importante, relanzar la actividad económica mediante ayudas directas a pequeñas y medianas empresas, emprendedores, autónomos y todo aquel que sea capaz de generar empleo. Solo así seremos c o m p e t i t i v o s, solo así saldremos de la crisis. Lo peor es que nuestros políticos no parece que lo tengan tan claro.

               La sociedad civil debe exigir a sus representantes medidas en esa dirección, la reducción de tanto gasto inútil y la reactivación de la economía productiva.

sábado, 24 de noviembre de 2012

LOS SIN TECHO

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 24.11.2012


LOS mismos bancos que hace unos años daban prestamos hipotecarios casi sin garantías y por importes del cien por cien de los valores de tasación de las viviendas, o más, ahora que vienen mal dadas para todos se apresuran a aplicar la Ley Hipotecaria con todo su rigor y los desahucios se suceden en cada rincón de nuestra geografía originando, tras su ejecución, miles de familias españolas sin techo.

Es ley de vida que, cuando alguien, persona u organismo, quiere algo que tienes, sea tu dinero, tu voto o algún favor, la alfombra de rosas a tus pies se extienda generosamente y, por el contrario, cuando la situación se invierte o simplemente tu capacidad económica o posición social deja de ser importante para ellos, de aquellas rosas sólo quedan las espinas. Sí, es ley de vida, pero también consecuencia de una pésima educación en valores, de la que hacen gala muchos responsables políticos y económicos actuales, muy seguros de que a ellos nunca les pasará.

Esos comportamientos, tan humanos, pero tan reprobables, traen terribles consecuencias para millones de compatriotas que sufren en sus carnes, y las de sus familias, los peores efectos de esta crisis, que no es sólo económica, sino, insisto, fundamentalmente moral y de valores.

Parecía que, por una vez, los dos partidos mayoritarios llegarían a un acuerdo para paliar al menos estas terribles situaciones, empujados por la presión popular. Vana esperanza, no ha habido acuerdo y el Gobierno tramita medidas para una moratoria de dos años y en unas situaciones económicas y sociales tan estrictas que muchas familias quedarán sin el amparo que se pretende. Los efectos prácticos de esta reforma de urgencia apenas los notarán las entidades bancarias. Pobre solución para un grave y urgente problema.

La Ley Hipotecaria es la que hay que modificar, tratando de proteger a la parte más débil, tratando de evitar los abusos y engaños que se han producido, como sucede en países con más experiencia democrática donde, por ejemplo, la dación en pago es norma de uso habitual.

En Caballeros Hospitalarios se celebra el domingo 25 el día de las personas que no tienen un techo donde cobijarse y que ya no son sólo los albergados, sino todas esas familias tan mal tratadas por la fortuna y por sus semejantes.