José Ortega y Gasset publica en 1922 su “España Invertebrada” un certero análisis de la situación política y social española, donde explica el grave efecto de los regionalismos y separatismos como parte del "proceso de desintegración que avanza en riguroso orden, desde la periferia al centro, lo que parece ser la señal para el comienzo de una dispersión interpeninsular”.
Ortega no podía imaginar que un siglo después, la situación sea prácticamente similar, después de haber
pasado por otra república, dictaduras, una cruenta guerra civil, la transición
a un sistema democrático en forma de monarquía parlamentaria y por la Constitución de 1978, la más longeva de
nuestras cartas magnas, que parecía
resolver la vertebración definitiva de España.
Son famosas las citas de Otto von Bismarck, el “Canciller de Hierro”,
fundador del Estado Alemán moderno, reales o adjudicadas, alguna de las cuales nos atañe directamente: “Estoy firmemente
convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos
queriendo destruirse a sí misma y todavía no lo ha conseguido. Si acabaran esos intentos
de autodestrucción, volvería a ser la más importante del mundo“.
Para qué hablar de nuestro Siglo XIX, con casi 200 pronunciamientos o
intentos de golpe de estado, tres guerras civiles, atentados, magnicidios,…Del
Siglo XX, ya hemos dicho: dos repúblicas fallidas, una guerra civil, 40 años de dictadura y, como
parte positiva la transición y 40 años de monarquía parlamentaria apoyada en una
Constitución consensuada por todas las fuerzas políticas por primera vez en
nuestra historia.
Todo apuntaba a una vertebración nacional con aceptación mayoritaria, nada
menos que el 87,78% de votos afirmativos del 59 por ciento del censo votantes
que ejercieron su derecho. Pero llego 2015, y con él los viejos demonios, con cuatro elecciones en doce meses, sus correspondientes
precampañas, sus campañas y la aparición de nuevos partidos políticos, alguno
de ellos antisistema y apoyado en grupos populistas surgidos de una de las más graves y largas
crisis económicas.
Terminemos como empezamos, con otra cita, esta vez de Napoleón:”Quien
no conoce su historia está condenado a repetirla” Feliz 2016!!!