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sábado, 30 de noviembre de 2013

EXCARCELADOS


          No hay que especular ni buscar responsables externos de lo que está ocurriendo en España con la salida masiva de terroristas, violadores y asesinos de niños de la peor especie. La responsabilidad está en nuestra “clase política”, esos políticos que han hecho de su actividad de servicio al pueblo una profesión de la que tratan de vivir el máximo tiempo posible.

          Naturalmente, para mantenerse en el coche oficial, hay que gobernar sin comprometerse demasiado en los temas más delicados. Hay que dejar hacer, pasar por alto, seguir la  corriente, aunque se cause, por dejación, un grave perjuicio a los ciudadanos.

          Los socialistas del PSOE, cuando han gobernado, han querido llevar al extremo su mal llamado progresismo, manteniendo unas leyes penales extremadamente garantistas para los delincuentes, basando toda su política penitenciaria en las reinserción social de los condenados, creyéndose con ello estar a la vanguardia de las sociedades más avanzadas. Por cierto que en alguna de ellas conservan la pena de muerte, de lo que discrepo, o cadenas perpetuas revisables, en lo que estoy de acuerdo.

          Por su parte, la derecha que el Partido Popular representa, continua amordazada por sus muchos complejos, como si tuviera que hacerse perdonar la Guerra Civil española en la que no tuvieron parte, ni ellos ni sus más recientes antepasados, pero se han dejado ganar por la “agipro” socialista que se empeña en esta falsa identificación. Estos complejos le han impedido modificar, hasta ahora, las leyes garantistas del socialismo.

          Por unos y otros, por unas razones y otras, el Código Penal franquista de 1973, no es modificado hasta 1995, y en esa modificación no se contempla precisamente un endurecimiento de las penas más graves, pensando siempre que el arrepentimiento, los trabajos y estudios realizados en prisión, merecen una muy generosa recompensa en  remisión de las penas.

          Para salvar, en parte, los vacios legales, el Tribunal Supremo de España, en sentencia del 28 de febrero de 2006, establece la conocida como “doctrina Parot” por la que las reducciones de penas deben aplicarse a cada una de las condenas individualmente, y no al máximo legal permitido por la Ley del 73 que eran 30 años.

          Lo que el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo considera un error de la justicia española es la retroactividad de la doctrina Parot, con lo que no puede ser aplicada a los delitos cometidos con anterioridad a su promulgación, es decir antes de 2006.

          España, como firmante de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, está obligada a cumplir las sentencias del Alto Tribunal. Otra cosa es que no solo no ha sabido transmitir a los jueces de Estrasburgo la verdadera gravedad de un pronunciamiento de este calado, con la posibilidad de que estos asesinos, ni arrepentidos ni reinsertados, cometan nuevos asesinatos, sino que el representante español en ese Tribunal, el Juez López Guerra, ponente del caso, inclina con su voto favorable la decisión liberadora de asesinos. Si desgraciadamente hubiera un solo caso de reincidencia, ¿sobre qué conciencias recaerá?

          El tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, por un solo voto de diferencia, ha puesto en la calle a terroristas, violadores y asesinos en serie, sin cumplir la pena máxima legal y a los que se les han aplicado las reducciones por trabajo o estudios, y que fueron condenados antes de 2006, sin que parezca importarle las consecuencias de sus decisiones; no importa si el más aberrante de los asesinos o violadores que ha despreciado los derechos humanos de los demás, vuelve a pisar las calles. Ni siquiera recomienda medidas de cuidado para los casos graves, entre otras precauciones lógicas de seguridad para la sociedad.

          Tras la primera excarcelación, la de la etarra Inés del Rio, los ministros del Interior y Justicia, en rueda de prensa acompañados por la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza, quisieron dejar muy claro que los demás casos se estudiarían uno a uno y que para nada iba a haber excarcelaciones masivas. Para desmentirlos, en menos de 24 horas, la Audiencia Nacional, respaldada más tarde por el Tribunal Supremo, comenzó a excarcelar a decenas de asesinos, asombrando a propios y extraños por su inusitada celeridad.

            Pero todo esto se hubiera evitado si nuestros políticos, en treinta y cinco años de democracia, hubieran elaborado un nuevo código penal que contemplara penas más duras para la comisión de delitos de especial gravedad, exigencia de arrepentimiento, cambio de comportamiento y penas revisables, pero están muy ocupados en conservar el sillón.

sábado, 23 de noviembre de 2013

URGE UNA LEY DE HUELGA

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 23 de Noviembre de 2013
             

             No se sabe muy bien por qué, la democracia española, después de treinta y cinco años y con alternancias de partidos en el Gobierno, mayorías absolutas y toda clase de alianzas, no se ha atrevido a legislar un asunto tan grave y prioritario como es la huelga.

       La Constitución de 1978, en su Art. 28.2 solo reconoce este derecho y habla a futuro de una Ley reguladora:
      Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad”.
El desarrollo normativo de los derechos de huelga y sindicación recogidos en el artículo 28 de la Constitución Española, debe realizarse mediante Ley Orgánica, que requiere un especial consenso parlamentario al exigirse, para su aprobación, modificación o derogación, mayoría absoluta del Congreso”.

Se refiere también al mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad, es decir el establecimiento de los servicios mínimos para que el resto de los ciudadanos puedan desarrollar su vida con normalidad.

Acaban de vivir los madrileños una huelga de recogida de basuras que ha durado 12 días, en los que no solo no se recogían los residuos urbanos, sino que los “piquetes informativos” formados por sindicalistas y antisistema han causado daños al mobiliario urbano por un valor superior a medio millón de Euros, han esparcido y quemado las basuras sin respetar las entradas de colegios ni hospitales.

Se puede entender y respetar el derecho de los trabajadores a  la huelga, pero no se puede comprender que para reivindicar lo que consideren justo, corten carreteras, destruyan mobiliario y tomen secuestrados a sus conciudadanos a los que ya no solo no permiten realizar sus necesarios y a veces urgentes desplazamientos.

En algunas industrias los efectos de las huelgas se vuelven contra los propios trabajadores, ahuyentando a posibles clientes, como es el caso de los astilleros gaditanos que desde hace muchos años son sinónimo de conflicto, en los que las justas razones para la protesta quedan empañadas por los actos de vandalismo que las acompañan.

¿A qué esperan los políticos para acordar una Ley de Huelga?  

sábado, 16 de noviembre de 2013

LA TERCERA VIA


               El pasado día 9 de Noviembre se cumplieron veinticuatro años de la caída del Muro de Berlín, vergüenza y símbolo del comunismo que imperaba en toda la Europa del Este tras la II Guerra Mundial.

               Tuve la oportunidad de vivir en primera fila todo el proceso del derrumbamiento de esos regímenes totalitarios, cuyos ciudadanos añoraban el nivel de vida y libertades que apenas atisbaban al otro lado de Europa.  Solo el miedo que provoca un régimen de férreos controles policiales lograba mantener sometidos a millones de ciudadanos.

               No hace falta profundizar en las características más destacadas del comunismo que sufrió por décadas esa parte de Europa, pero si quiero destacar el altísimo grado de corrupción de sus dirigentes y las  tremendas diferencias sociales entre la ciudadanía y los miembros destacados del partido.

               La crisis financiera provocada en 2007 por los créditos subprime en los Estados Unidos y la consecuente quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008 arrastra a todo un sistema, el capitalista, que había merecido el sobrenombre de salvaje.

              La única característica común de ambos sistemas, comunismo férreo en el Este y capitalismo salvaje en Occidente, ha sido la corrupción de quienes detentaron  el poder político o económico en cada caso. Y en ambos la corrupción ha sido el origen del fin, sin que los culpables, salvo pocas excepciones, hayan pagado a la sociedad por el mal causado.

              La corrupción ha sido y sigue siendo más grave, con consecuencias más nefastas para los ciudadanos, en los casos en los que quienes han ejercido el poder lo han hecho de una forma más continua y dilatada. En la mente de todos están los líderes mundiales que, elegidos o no, cuentan por décadas sus mandatos, pasados o actuales, y es fácil analizar las consecuencias para sus países.

              Pero la corrupción no solo es patrimonio, nunca mejor dicho, de las máximos responsables políticos. Se extiende a todas las capas dirigentes, a muchas personas que por ejercer algún grado mayor o menor de poder han tenido la ocasión de enriquecerse con dinero público.

              La subida que se está produciendo de los partidos nacionalistas y xenófobos de extrema derecha en toda Europa no sabemos en qué puede desembocar. En su mayoría son euroescépticos y si lograran el suficiente poder supondría un paso atrás importante en la construcción de la Unión Europea o incluso su desaparición, extremarán los controles de la inmigración e incluso se producirán expulsiones masivas, como los gitanos de Francia.

                  Sea el que sea el régimen que se termine instalando en Europa, el control de los dirigentes, no solo su elección, debe volver a los ciudadanos, que no súbditos y una de las exigencias que deben imponer es la limitación de mandatos a todos los niveles políticos de las administraciones, hasta justo llegar al nivel técnico, donde deben ejercer profesionales cualificados.

                  Desde que existe la humanidad ha habido liderazgos, dirigentes y sistemas de organización de las comunidades. Las experiencias en la vieja Europa han sido muy variadas según las épocas de la historia y, con avances y retrocesos, la resultante ha sido mejoras sociales, a veces tras cruentas guerras, que nos han llevado a la sociedad del bienestar de la que nuestra generación ha disfrutado.

                  El futuro, que está sin escribir, quizás nos aporte nuevas ideas, nuevos sistemas económicos y políticos, una tercera vía equidistante de nuestros más recientes fracasos, pero estoy seguro de que tras las experiencias vividas, la ciudadanía no se dejará arrebatar, una vez más, la posibilidad de ser dueña de su futuro.

                  Proliferan movimientos ciudadanos que pretenden, justamente, ejercer el control sobre los dirigentes políticos. Evitar, hasta donde se pueda, un regreso a uno u otro extremo del espectro, comunismo o capitalismo, la dictadura de los partidos políticos, la partitocracia que impera en nuestras sociedades.

               Ya me he referido en artículos anteriores al ex ministro del Gobierno de Adolfo Suarez, José Manuel Otero Novas, una de los artífices de la transición política española a la muerte de Franco, y en la actualidad preside el Instituto de Estudios de la Democracia de la Universidad San Pablo – CEU, y a la reciente publicación de su Aula Política, titulada “Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución”, como una muestra más de la inquietud social ante un auténtico vacío ideológico de la política actual.

            El próximo viernes 22 de noviembre se inauguran en el Ateneo de Cádiz las “Tertulias Políticas” con periodicidad mensual, en un intento más de encontrar nuevas vías, nuevas salidas a una situación transitoria entre dos sistemas fracasados y que tantas víctimas han dejado por el camino. Otero Novas será su primer ponente, Mocho Pérez y yo coordinaremos la tertulia. Ya les tendré al corriente.

sábado, 9 de noviembre de 2013

ESCUCHADOS

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 09 de Noviembre de 2013
Vigésimo cuarto aniversario de la caída del Muro de Berlín y el final de la Guerra Fría. Yo vivía en Praga y fue una conmoción en todo el Este de Europa.              
Edward Snowden, asesor de la CIA y la NSA norteamericanas, ha destapado, por intereses que no están muy claros, el sistema de escuchas PRISM empleado por los Estados Unidos para controlar las comunicaciones de medio mundo.

Por poco que sepan mis lectores del tema, no se les escapa que, cuando se dice que se controlaron sesenta millones de comunicaciones en España en un solo año, no equivale a que todas y cada una de las conversaciones fueron o van a ser escuchadas, eso no funciona así.

Los sistemas de escuchas utilizados por prácticamente la totalidad de Servicios Secretos y Policías, más o menos avanzados según las posibilidades técnicas y económicas del país o sus aliados, emplean "palabras clave" relacionadas con el tema que se pretenda controlar: terrorismo, industria, política, comercio, o cualquier otro de interés nacional.

Estas palabras claves activan, al ser detectadas, el sistema de grabación empleado, (nadie pensará que hay millones de funcionarios con los cascos puestos a turnos de ocho horas) y establecen una traza del comunicante. La reincidencia, frecuencia, y los interlocutores, detectado todo automáticamente, establecerán si se trata de un posible objetivo.

Es decir, solo se escuchan o leen las comunicaciones previamente seleccionadas por el sistema, lo que supone un muy bajo tanto por ciento de lo intervenido, lo demás se borra automáticamente pasado un tiempo.

Tampoco se entiende el escándalo y la alarma ahora de los dirigentes occidentales supuestamente espiados. No es nada nuevo. Baste recordar la sentencia del juicio al recientemente fallecido General Manglano, cuando era Director del CESID, en 1995, por escuchas ilegales, en la que puede leerse: "La realización de escuchas durante años a una infinidad de ciudadanos". Y eso hace ya casi veinte años.

El pasado 28 de Octubre se inició el juicio a dos periodistas ingleses, Brooks y Coulson, ex directores de News of the World, y el segundo de ellos ex jefe de prensa del Primer Ministro David Cameron, de quien ambos son amigos, por escuchas ilegales de buzones de voz móviles entre 2000 y 2006.

No sé de que se escandalizan políticos y periodistas. Todos espían a todos. Bueno, el que puede.

viernes, 1 de noviembre de 2013

LA RELIGIÓN EN LA ESCUELA

Publicado en el Diario de Cádiz el viernes 01 de Noviembre de 2013       

 

NO sé si será populismo clamar insistentemente por un Pacto de Estado por la Educación, pero aunque nuestros políticos del PSOE y PP no quieran oírlo, hay un clamor popular que lo demanda, no de ahora sino desde hace muchos años.

Alguno de los dos partidos mayoritarios, hasta ahora (en Francia, el Frente Nacional de Marine Le Pen se perfila como ganador de las próximas europeas de 2014, así que mucho ojo), han llevado en su programa propuestas para este Pacto, pero todo ha quedado en una nueva promesa incumplida, siempre, naturalmente, por la intransigencia de el de enfrente. Vamos camino de la séptima Ley de Educación de la democracia y los resultados no pueden ser peores. Estamos ya, sin discusión, a la cola de los países de la OCDE. Nuestra sociedad adulta, de los 15 a los 65, no sabe leer y comprender una página de El Quijote, ni un prospecto farmacéutico, ni el recibo de la luz, ni calcular un tanto por ciento, en porcentajes mayores que el resto de países, según el Informe PIAAC. Madrid hizo unas pruebas de evaluación de su profesorado cuyos resultados dan vergüenza ajena, pero eso no les impide enfundarse en sus camisetas verdes y salir a la calle para luchar contra la séptima Ley de Educación, con gritos y pancartas que son pura demagogia, ni retrasar semanas el inicio del curso.

La nueva Ley, amenazada de derogación por la oposición si llega al poder, aun antes de haberse puesto en práctica y conocer sus resultados, restablece pruebas de reválida, potencia la enseñanza de idiomas, exige niveles de conocimiento, administra becas y ayudas en función de los resultados y restablece la enseñanza de la religión en las escuelas de forma voluntaria (como en la época de Felipe González).

Los opositores traducen todo su enfado en un eslogan: "La Religión fuera de la Escuela", pretendiendo ignorar que, aunque evaluable es optativa, que todavía el 72% de los españoles nos declaramos católicos, que el 67% de los padres piden la enseñanza de Religión para sus hijos y que muchísimos de los líderes de la oposición, de ahora y de antes, y muchos manifestantes, llevan a sus hijos a colegios religiosos privados, faltaría más.